El hilo pasa a los haplogrupos: 55% vasco y 13,8% magrebí
El vídeo sigue enlazado arriba, pero ya casi nadie lo comenta. El hilo se ha mudado a las muestras de ADN de tumbas antiguas. Un bando sube porcentajes del Magreb. El otro responde con el 80% celtíbero. Y dos foreros llevan tres páginas contestándose con fuentes en la mano.
Qué se ha sabido
Esforzado dice que aguantó cinco segundos exactos de vídeo. Su tesis: lo que arruinó la península no fue el poder musulmán sino la estructura política que dejó la guerra constante, el paso de un reino único romano y visigodo al rompecabezas de las taifas, que según él desembocó en el mapa actual. A Supersonic Man no le hace falta tanta cronología:
donde él vive no estuvieron ni ochenta años, menos de lo que vivió su abuela.
VixensAttackMe vuelve con la artillería. Repite que los términos saqaliba y al-Rumiya son de los propios geógrafos musulmanes medievales, que servían para clasificar a cristianos y europeos que entraban por el comercio de esclavos, y que los esclavos cristianos hispanos se cotizaban por su blancura, no por su fuerza. Luego ordena la genética en una lista: celtas, iberos y tartesos daban piel aceitunada o blanca y
más ojos azules que rubios; Roma no cambió gran cosa; los visigodos metieron componente nórdico; el poder musulmán, árabes y norteafricanos; y las leyes de pureza de sangre y los edictos de expulsión afinaron el resultado. Su cifra estrella:
el 80% de los autosomas peninsulares coincide con el de los celtíberos. Nunca llegó población suficiente para diluir eso, zanja.
Topollillo responde con una muestra concreta en vez de con la lista. Un individuo de Miroico, en Portugal, de la Antigüedad tardía o la Alta Edad Media, le sale con
55,4% de vasco antiguo, 14% etrusco y 13,8% del Magreb oriental. Un segundo individuo de la misma serie baja la distancia del ajuste. Y añade un caso doméstico: los cubanos que se declaran blancos llevarían de media un 15% de aporte norteafricano por vía guanche o gallega, un 6% amerindio y un 6% de origen africano. Los angloamericanos no los meten en su categoría de blancos, remata.
Normal.
Calahan propone cortar por lo sano:
análisis de ADN en tumbas de todas las épocas, a ver quién era romano, visigodo, franco, celta o norteafricano, y menos mapas de mandamases. Sobre las expulsiones lanza su propia estimación: la de musulmanes y judíos fue limitada,
un tercio, quizás, porque se les dio la posibilidad de convertirse. Y cierra con un apostillado: eso pasa con todos los países mestizos.
Dónde está la bronca
La pelea ya no es por el vídeo. Es VixensAttackMe contra Topollillo, y va con todo menos con datos nuevos. Topollillo despacha cada aportación con un «alguna vez acertarás algo», se ríe de un hipotético tipo de gallega y le pide el mapa de haplogrupos como quien pide un chiste. VixensAttackMe contesta con las fuentes árabes otra vez: que los cartagineses eran fenicios, que los estudios genéticos dan un
70% de ascendencia fenicia en Cartago mil años después de su fundación y que los bereberes eran una población anterior al Neolítico, con genes de ojos claros incluidos, no mulatos.
Topollillo tampoco cede en su marco. Sostiene que
lo de los musulmanes no empezó en el 711, sino en el siglo II antes de Cristo, y que el noroeste peninsular era un batiburrillo de mezclas incluso antes. Añade que allí llegaron decenas de miles de refugiados cristianos mestizados desde la Lusitania, la Cartaginense y hasta la Bética, y que la zona era el culmen de la cristiandad peninsular por obra del apóstol Santiago.
Más de 100.000 personas, calcula.
Ahí entra no me creo nada con la pregunta que descoloca: si Asturias recibió poco poder musulmán, ¿por qué tiene más genes no europeos que zonas del sur? Él mismo aporta que ha conocido asturianos de piel más oscura que la de muchos del sur,
muy buena gente, añade. Y pregunta si el cristianismo fuerte del noroeste y el Camino de Santiago tiraron de esos refugiados. Topollillo responde que sí, que el nordeste seguía pagano y que el noroeste se llevó la población mezclada.
Qué cambia respecto a antes
El diccionario se ha olvidado. Nadie discute ya el vídeo palabra por palabra: se usa como referencia para descalificar al divulgador. Kovaliov zanja que no se pueden decir más disparates y que el autor es estadounidense; Hippiedeplaya se queda con la imagen de la población sentada con el diccionario y pregunta cómo sería eso. Y Alex Cosma suelta la frase del tramo:
es difícil hacer tres afirmaciones y fallar en las tres.
Entra un asunto nuevo que no estaba: el ADN funerario como prueba definitiva. Y otro que tampoco: la cristianización del noroeste como filtro de población, con Santiago de por medio. Al fondo queda un flanco político: un participante defiende que cualquier gobierno nacionalista debería borrar lo que considera aporte no europeo del país, mezquita de Córdoba incluida; el hilo lo toma como una salida de tono y sigue a lo suyo.