La jueza de Adamuz reacciona tarde y las cajas ya no están
La conversación pega un volantazo en este tramo. Ya no se discute si las cajas negras son indestructibles o si el impacto fue brutal. Ahora el hilo se engancha a una hipótesis que DonBlasdeLezoOlavarrieta lanza y varios recogen: que alguien avisó a la jueza de Adamuz para que espabilara al ver el precedente de Urda, que reabrió el expediente, reclamó los registradores y se encontró con que no estaban.
«Y CHOPECHA…POZ NO'STAN», escribe. La secuencia, según él, es de vodevil: primero se ignora, luego se reclama y para entonces el material ya ha volado.
Qué se ha sabido
El dato que ordena el tramo es el tiempo:
9 meses desde el siniestro. No me creo nada lo subraya con retintín:
«No es sólo que las roben, es que se enteren a los 9 meses». A partir de ahí, el hilo deja de hablar de física y se mete en custodia y competencias.
Cimbrel aporta la descripción técnica más detallada del tramo: solo hay un ERU (registrador jurídico) por unidad, en una cabina u otra, y el HDD va protegido contra impactos, agua, fuego, sellado y blindado.
«Es imposible que haya quedado destruida», sentencia. Lo que sí ve posible es que la extracción la tenga que hacer el fabricante por daños en los puertos USB.
vegahermosa introduce un matiz que cambia el objeto de la búsqueda: las cajas negras normales sí las tienen; las que faltan son las que darían más detalles sobre el estado de la vía. De ahí sospecha que
«ni siquiera estaban colocadas». No me creo nada le responde que, si podían demostrar el mal estado de la vía, esa sería precisamente la prueba que querrían ocultar.
DonBlasdeLezoOlavarrieta añade el dato institucional: tanto la Dirección General de la
Guardia Civil como el DAO están imputados por organización criminal, y sostiene que a la jueza de Urda alguien le tuvo que soplar algo para que precintara el lugar y fuera la unidad judicial de la Guardia Civil la que custodiera las cajas. 4motion completa el cuadro: la jueza de Urda, al ver las conversaciones sacadas ilegalmente y modificadas, declaró secreto de sumario. Y con ellas, los raíles.
Peritta enlaza con el vagón de Santa Eugenia, achatarrado y encontrado en TAFESA bajo un cobertizo tiempo después del juicio, y que desapareció al poco de publicarse las fotos. midelburgo lo resume:
«Pues a intentar que no pase con las de Urda… PS: Sujetame el cubata…».
Dónde está la bronca
El choque ya no es sobre si las cajas existen o no. Es sobre por qué no se reclamaron antes. Una parte del hilo sostiene que la jueza actuó tarde y mal, y que solo reaccionó cuando el precedente de Urda la puso en evidencia. Otra parte reparte la responsabilidad hacia arriba: kabeljau afirma que el PSOE tiene colocados en esos sitios a gente de confianza precisamente para ocultar esos crímenes. Vanderwilde. lo lleva al terreno político y se pregunta por qué no están en prisión provisional los responsables.
La bronca también tiene un flanco técnico. Cimbrel y Polybolis insisten en que las cajas están diseñadas para ser virtualmente indestructibles, así que su desaparición no se explica por el impacto. vegahermosa apunta a que las que faltan no son las estándar, sino las que registran el estado de la vía. Y no me creo nada le da la vuelta: si esas cajas probaban el mal estado de la vía, ocultarlas sería el objetivo.
Hay quien rebaja el tono. jolu ironiza con que han mandado a los mismos sabuesos que buscaban a Antonio Anglés. fayser bromea con que nueve meses son un embarazo. Y lycopodio suelta que hay que dar gracias de que los responsables sean
«completamente gilipollas», porque si llegan a ser listos, el resultado habría sido peor.
La nota discordante la pone Sociopata integrado, que despacha el asunto como
«Bulos de fango de la túrboultraderecha». Es la única voz del tramo que niega la mayor y no encuentra respuesta directa.
Qué cambia respecto a antes
El foco se mueve de la jueza de Adamuz al precedente de Urda. La predicción que se abre paso es que lo de Urda puede repetirse si no se asegura la custodia. midelburgo lo dice con sorna y con intención: hay que intentar que no pase con las de Urda. La comparación entre ambos procedimientos deja de ser un reproche y se convierte en una advertencia operativa.
También entra un asunto nuevo: la posibilidad de que las cajas que faltan no sean las estándar, sino las que registran el estado de la vía. Eso desplaza la sospecha del accidente hacia el mantenimiento de la infraestructura. frangelico pide auditar toda la obra de renovación integral de la LAV y augura que saldrá material.
Y aparece la sombra del 11-M otra vez, pero con un giro: ya no es solo el vagón de Santa Eugenia, es la Goma 2 ECO y el secreto de sumario de Urda. kabeljau lo zanja con dos palabras:
«¡Goma2ECO y vale ya!».
El hilo no resuelve nada. Las cajas siguen sin aparecer y la hipótesis del aviso tardío gana peso en la conversación. Nadie aporta documento que la confirme.