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Resumen del debate: La alargada mano de pilinguin detrás de los disturbios y asaltos callejeros de Barcelona y Bilbao
RESUMEN DEL DEBATE · 26 respuestas · actualizado el 27 Oct 2026
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La mano de Putin y los disturbios: ni un detenido es de Bilbao
¿Quién está detrás de los disturbios y asaltos callejeros en Barcelona y Bilbao? La pregunta, que en las últimas horas ha circulado por foros y redes, tiene tantas respuestas como sospechosos. Desde la injerencia rusa hasta la presidenta madrileña, pasando por el cambio climático o el Francomodín. Lo único verificable, según los datos que se manejan, es que 19 detenidos por los incidentes y ninguno es ni reside en Bilbao. El resto es especulación.
La teoría de la mano de Putin ha ganado enteros en los mentideros digitales. Se argumenta que Rusia, con su historial de desestabilización, tendría interés en avivar el caos en el sur de Europa. Pero las pruebas brillan por su ausencia. Como ironizaba un participante, Putin «en la pausa que ha hecho en hackear el riego de los parques en Valencia manda a gente a Bilbao». La geopolítica como excusa para todo.
El perfil de los detenidos: de fuera y sin arraigo
El dato que más se repite es el de los 19 arrestados. Ninguno es de Bilbao ni reside allí. Para algunos, esto confirma que los disturbios fueron organizados por elementos externos, posiblemente vinculados a grupos de extrema izquierda o a movimientos independentistas. Para otros, simplemente refleja que los incidentes fueron protagonizados por personas que se desplazaron a la ciudad para reventar un acto político, como el de Vito Quiles. La discusión sobre el origen de los detenidos se convierte así en un campo de batalla ideológico.
La teoría de la conspiración tiene múltiples variantes. Hay quien sostiene que el CNI está detrás, o que la CIA es especialista en estas lides. Incluso se menciona a Ayuso como posible instigadora, en un giro que mezcla política madrileña con disturbios vascos. La ironía de un participante es reveladora: «¿No habíamos quedado en que ha sido Ayuso? ¿O están compinchados o k asen?». La confusión es tal que ya no se sabe si el culpable es Putin, Franco o el cambio climático.
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La injerencia rusa: ¿realidad o cortina de humo?
La hipótesis de la injerencia rusa no es nueva. Se ha aplicado a elecciones, a campañas de desinformación y ahora a disturbios callejeros. Quienes la defienden señalan que Moscú tiene un interés estratégico en desestabilizar Europa y que los incidentes en Barcelona y Bilbao encajan en ese patrón. Sin embargo, no aportan pruebas concretas. La acusación se basa en la coincidencia temporal y en la supuesta mano negra del Kremlin, pero nadie ha presentado un documento, una comunicación o un testigo que lo confirme.
Frente a esta teoría, otros apuntan a factores internos. La crispación política, la desigualdad económica y la falta de oportunidades para los jóvenes son caldos de cultivo para la violencia callejera. No hace falta buscar enemigos externos cuando los problemas están en casa. Como resume otro participante, «para crearlos ya nos bastamos en España, Italia, Francia y el sur de Europa». La autoría extranjera sería una forma de eludir responsabilidades propias.
El papel de la inteligencia y las fuerzas de seguridad
La discusión sobre la inteligencia española también tiene miga. Un participante afirma que «en una colonia sionista la inteligencia no existe», en referencia a la labor del CNI. La descalificación es dura, pero refleja la desconfianza hacia las instituciones. Otros van más allá y sugieren que el propio CNI podría estar detrás de los disturbios, en una teoría que roza el esperpento. La falta de información oficial alimenta todo tipo de especulaciones.
Mientras tanto, la orden de no movilizar a la policía o de mandarlos para casa se interpreta como una prueba de connivencia. «La injerencia está en la orden de no movilizar a la policía», sostiene un participante. La tardanza de la Ertzaintza en actuar también ha sido criticada. La gestión de la seguridad se convierte así en el eslabón débil de la cadena, y en el blanco de todas las iras.
El bulo como arma política
En medio de este maremágnum, algunos señalan que todo es un bulo para no dar información sobre el origen de los detenidos. «Bulos y bulos y bulos para no dar información sobre el origen de los detenidos», se queja un participante. La opacidad alimenta la desconfianza y permite que cada uno construya su propia versión de los hechos. La falta de transparencia es, en sí misma, un problema.
La discusión sobre la autoría de los disturbios se ha convertido en un juego de espejos. Cada teoría tiene su propia lógica y sus propios defensores. La mano de Putin, la CIA, el CNI, Ayuso, Franco o el cambio climático. Todos tienen su momento de gloria en el debate. Mientras tanto, los coches quemados y los saqueos en la milla de oro de Bilbao siguen sin un culpable claro. La justicia tendrá que determinar quién está detrás, pero por ahora, la única certeza es que 19 personas han sido detenidas y ninguna es de Bilbao. El resto, como diría un clásico, es literatura.
💬 LO QUE DICEN LOS FOREROS
«Putin, en la pausa que ha hecho en hackear el riego de los parques en valencia manda a gente a Bilbao...hay que reconocerle que es una persona muy activa...»
— Alvaro de Bazan · Ironía sobre la injerencia rusa
«Bulos y bulos y bulos para no dar información sobre el origen de los detenidos ( nacimiento y padres).»
— jotace · Crítica a la falta de transparencia
«La injerencia está en la orden de no movilizar a la policía o mandarlos para casa»
— NORDWAND · Crítica a la gestión policial
📊 OPINIONES
Peso aproximado de cada postura en el debate. No es una encuesta.