Zunzunegui y la leyenda negra: el profesor que incomodó a TVE
Un profesor mexicano invitado a TVE para hablar mal de España terminó defendiendo la herencia española en México. El episodio, emitido en un programa pagado con impuestos, desató burlas hacia el presentador y relanzó el debate sobre la conquista. La escena circula en redes como ejemplo de cómo el relato oficial se vuelve en contra de quien lo maneja.
Juan Miguel Zunzunegui, historiador y divulgador mexicano, acudió a un espacio de la
televisión pública española. La expectativa era escuchar la habitual crítica a la conquista. Ocurrió lo contrario: el invitado desmontó algunos de los lugares comunes que se suponía iba a repetir. El presentador,
Xabier Fortes, quedó retratado en redes como el anfitrión incómodo de un invitado que no siguió el guion.
El momento que se hizo viral
La escena se difundió con mensajes que hablaban de «seis minutos de angustia» del presentador. En ellos se afirmaba que el profesor mexicano había dejado en evidencia al entrevistador al no secundar el ataque a España. La pieza clave fue un tuit que resumía la situación: un periodista español lleva a un mexicano a un programa pagado con impuestos para hablar mal de los españoles, y es el mexicano quien termina defendiendo la herencia española.
El episodio se interpretó como un
zasca en toda regla. La ironía es que el formato buscaba un relato crítico con la conquista y acabó produciendo lo contrario. La televisión pública, cuestionada por unos y defendida por otros, se convirtió en escenario de un debate que trasciende la anécdota televisiva.
La historia que se enseña en México
El debate derivó hacia la educación. Se argumentó que en México conviven dos historias mutuamente incompatibles: la que se enseña en la escuela pública y la que se transmite en la privada. Según esta visión, en la privada se cuenta que México era un territorio fragmentado en más de cien taifas, con sociedades de cazadores-recolectores en algunas zonas, que esas taifas se odiaban entre sí y que fueron los españoles quienes las unificaron y convirtieron en un país. Se hablaban más de cincuenta lenguas y tecnológicamente era una sociedad del neolítico. La conclusión que se extrae es que los españoles trajeron la unificación y la riqueza.
Esta narrativa no es unánime. Hay quien sostiene que Zunzunegui es un mercenario que dice lo que algunos quieren oír en un lenguaje simple. Se le sitúa en una corriente cercana al materialismo y a ciertas logias, interesada en una Hispanidad modernista que no responde a la vocación original de la conquista. La crítica no es tanto a los datos como al uso político que se hace de ellos.
La Monarquía como conjunto de reinos
Otro frente del debate es la naturaleza de la Monarquía Hispánica. Se recuerda que era un conjunto de reinos con el único vínculo técnico de la corona: Castilla, Aragón, México, Quito, Perú o Nápoles eran entidades diferentes. Los vínculos naturales —matrimonios, cultura, religión— fueron creando lazos reales con el tiempo. La unión cultural desde cero, con lengua y religión compartidas, explicaría por qué Hispanoamérica se siente más cercana que otros territorios que estuvieron bajo la misma corona.
La discusión no es solo académica. Afecta a la identidad y a la política. En México, el odio a lo español se concentra en la capital, según algunas opiniones, mientras en la periferia no tiene el mismo peso. Se trata de propaganda para ganar votos, no de un sentimiento uniforme.
El trasfondo satánico y la Santa Muerte
La conversación tomó un giro inesperado hacia lo religioso. Se mencionó una explicación de la génesis mítica de los aztecas bajo una óptica de pacto satánico. Se relacionó con el culto a la Santa Muerte y con la deriva de violencia de los cárteles. La idea es que Huitzilopochtli exigía sacrificios y que hay ecos con el Éxodo hebreo y los sacrificios del Antiguo Testamento. Son interpretaciones que no cuentan con respaldo académico unánime, pero que alimentan el morbo y la discusión.
El episodio de TVE ha servido para reabrir un debate que parecía dormido. La figura de Zunzunegui, controvertida, ha puesto sobre la mesa la necesidad de aceptar la herencia española en México. No es un tema nuevo, pero sí uno que incomoda. La televisión pública española quiso un relato crítico y encontró un defensor de la Hispanidad. La paradoja es el mejor resumen de una discusión que sigue viva.