Vaqueros hechos en España: las marcas que aún resisten
Un comprador se lleva una sorpresa al mirar la etiqueta de unos vaqueros que le han parecido de buena relación calidad/precio: dice que están fabricados íntegramente en España, y la marca, Daniel Jeans, no le suena de nada. De ahí nace una pregunta que en España tiene más recorrido del que parece: ¿queda alguna fábrica de vaqueros que cosa aquí todo el proceso? La respuesta corta es que sí, pero son pocas, pequeñas y con precios que no siempre compiten con las grandes cadenas.
De Albacete a Galicia: el mapa de la producción nacional
El nombre que más se repite es
Capitán Denim, una firma familiar con fábrica en Madrigueras, un pueblo cerca de Albacete, y tienda frente al monumento más visitado de la capital. Varios compradores la defienden frente a Levi's: acabados cuidados, bajos ajustados sin coste añadido y un precio que ronda los
90 y 99 euros. No es barato. Y ahí empieza la discusión.
A la lista se suman
Xiroeco, marca gallega con venta online, y
Trousersland, otra firma española que también despierta interés. Hay quien recuerda
Lois, la más mítica, y su famoso anuncio del «si se mueve tu Lois, déjalo bailar». También aparecen New Caro, que dejó de vender online, y referencias a Liwe, que en su día fabricó en España.
¿Cuánto de español tiene un vaquero español?
La duda recorre toda la conversación: una cosa es que el pantalón se monte aquí y otra que la tela sea nacional. La sospecha más repetida es que el denim llega de fuera y que en España solo se dan las últimas puntadas. El problema de fondo, apunta un comprador veterano, no es el corte ni la hechura: es conseguir
tela denim de algodón de fibra larga y gramaje alto, la que hacía resistentes los pantalones de hace cuatro décadas. Sus Lois de hace 40 años, dice, tienen una esperanza de vida cuatro veces mayor que los mejores de ahora.
El precio, el gran obstáculo
Aquí se rompe el consenso. Unos consideran que
90 euros por unos vaqueros nacionales son muchos euros frente a un Levi's rebajado; otros recuerdan que un 501 de los 90 se encuentra por 60 euros y que el vaquero japonés de tela buena cuesta una pasta. La pregunta que sobrevuela: ¿está el comprador dispuesto a pagar la diferencia por fabricación local?
El cierre lo pone un dato incómodo. Mientras se discute si 90 euros es caro, alguien confiesa haber comprado siete pares idénticos de Lee a
17,95 dólares la unidad en un outlet estadounidense. Ahí está el listón real.