Del tren de 1944 a un tuit de La Sexta con Óscar Puente
Los primeros mensajes no traen novedad: sirven para reforzar el marco y dejar caer que la cosa está lo bastante fea como para recurrir a esto. A media página el hilo cambia de tercio. Alguien pega el anuncio de La Sexta con el ministro de Transportes en un plató y ahí se abre otro frente. Y antes de llegar al mensaje cuarenta, la conversación se parte en dos por un cruce de descalificaciones que deja el informativo en segundo plano.
Qué se ha sabido
En este tramo aparecen dos tuits. El primero lo trae un forero que aclara que no es suyo, que lo ha visto en Twitter:
. El segundo llega como cita de otra cuenta, **«Sistemas de 1970. Lo que decía. Vivimos entre las ruinas de lo que construyó Franco»**, con enlace a una imagen. Nadie discute el contenido: se usa como munición y se pasa a otra cosa.
El desvío llega con un tuit de @laSexta sobre **Ascenshow**: Marc Giró, el ministro de Transportes Óscar Puente, María Patiño y Fito Páez, **miércoles a las 23:00**. Quien lo pega acompaña la captura con un comentario sobre la broma y el sarcasmo en mitad de las desgracias. Es el primer mensaje del tramo que no habla del tren.
Un participante pregunta «¿otra vez?» y recuerda que lo mismo se hizo **el día del accidente de Aldamuz**. Nadie le corrige ni le pide la fecha. Otro lanza un cálculo sin fuente: que en **ocho años** se habría superado el número de muertos por accidentes y desastres de toda la dictadura. Y un tercero hace una porra con las veces que el informativo ha repetido el nombre de la presidenta madrileña.
Dónde está la bronca
El choque de este tramo es una resta. Un forero recuerda que se avisó de que con determinados partidos se retrocedería **30 años** y responde que, con más tecnología, *«hemos retrocedido 80 años en seguridad ferroviaria»*. Ese es el eje: si la comparación con 1944 es una excusa o una prueba.
La ironía hace el resto. *«Qué malo era Franco que rompía los trenes hace 80 años»*, escribe uno. *«Y después de muerto los sigue rompiendo»*, contesta otro. Un tercero sentencia que para el Gobierno *«1944 es el futuro»*. Y alguien avisa de que el siguiente paso será echarle la culpa al cambio climático.
Hay quien se ríe de la deriva: *«Sólo falta himbestigar el hilo que lleva a Putin»*. Y quien sospecha del motivo: *«¿Qué otra cosa podrían hacer para desviar la atención intentando procurar normalidad?»*. Otro lamenta, con retintín, que hasta que no se señale a la ultraderecha no se quedará tranquilo.
Cómo se rompe el hilo
A partir de la mitad, el debate deja de ser un debate. Varios mensajes se cruzan con descalificaciones políticas y algún usuario responde con otra todavía más gruesa. Se lee una amenaza velada de mandar a alguien «a la cuneta» y una risa por respuesta. Ahí se acabó el tema del tren.
En medio, dos intervenciones que sí aportan algo: una pide cerrar el ente público y otra cuenta su método, tener la cadena desintonizada *«igual que TV3»*. El resto es ruido. Nadie rectifica, nadie matiza y nadie vuelve al accidente de 1944.
Qué cambia respecto a antes
El foco se mueve. Hasta aquí el debate era sobre cómo se había tratado un suceso antiguo; ahora el objetivo es la programación de la competencia y un ministro sentado en un plató. También aparece un precedente nuevo, el accidente de Aldamuz, que se usa como prueba de que la maniobra se repite.
Y aparecen tres pronósticos: que la próxima excusa será el clima, que esto certifica el final de un ciclo electoral y que la televisión pública acabará apuntando a la ultraderecha. Ninguno se cumple dentro de la página. La conversación se queda ahí, con el tuit del ministro colgado y el tren de vapor de fondo.