La jueza Biedma pide ser acusación en el caso de las cloacas del PSOE
La jueza de instrucción de Badajoz Beatriz Biedma ha pedido personarse como acusación particular en el caso de las cloacas del PSOE que instruye el juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz. En su escrito, la magistrada sostiene que la trama liderada por la exmilitante socialista Leire Díez contactó con clanes del narcotráfico asentados en Badajoz «con la finalidad de actuar contra la magistrada». El objetivo, según el texto, no era solo desacreditar su reputación, sino comprometer su seguridad personal por razón del ejercicio de sus funciones jurisdiccionales.
La investigación de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil acreditó, según el material publicado, que la trama tenía como objetivos de desprestigio a varios jueces, fiscales y altos cargos de la Benemérita que investigaban la presunta corrupción del entorno de Pedro Sánchez. Entre las agendas intervenidas a Leire Díez aparece una anotación del 25 de marzo de 2025 que dice: «Jueza de Badajoz. La Celsa. Heroína o gitano». La fecha es relevante: llegó días después de que se rechazara la recusación promovida por el abogado Luis José Sáenz de Tejada.
Qué dice el escrito de la juez Biedma sobre los contactos con narcotraficantes
El escrito presentado al juez Pedraz describe contactos «promovidos por el supuesto grupo criminal investigado con personas vinculadas a un conocido clan asentado en la ciudad de Badajoz». La jueza pide indagar si esos contactos buscaban obtener información, generar hostilidad frente a ella o cualquier actuación tendente a presionarla, desacreditarla o comprometer su seguridad. La «gravedad de este extremo» —dice— resulta «evidente».
Biedma se declara perjudicada personal y profesionalmente por «actuaciones de seguimiento, recopilación de información, campañas de descrédito, denuncias, recusaciones, difusión pública de acusaciones y actuaciones dirigidas a erosionar su prestigio profesional, tranquilidad personal e integridad moral». La jueza instruyó el caso de David Sánchez, hermano del presidente del Gobierno.
Qué dicen los audios y el enviado de la fontanera sobre la juez
Según publicó El Debate, el enviado de la fontanera reconoció el espionaje a la jueza: «Sé dónde vive y a qué colegio van sus hijas». La UCO tendría audios que implican a la trama de Leire Díez en «dar un susto» a Biedma, según las informaciones publicadas. Un miembro del clan de Los Rocho confesó a El Debate, según ese medio, el verdadero plan: «Querían matarla». Cerdán, según estas mismas informaciones, dirigió a través de la fontanera las acciones del enviado que se sentó con los narcotraficantes de Badajoz: «No falléis».
La causa está en manos del juez Pedraz, que ha citado como perjudicada a la jueza que investigó al hermano de Sánchez. VOX ha llevado a Bruselas los contactos de las cloacas del PSOE con un clan de la droga para «eliminar» a la juez. La UCO avala en un informe esos contactos, según La Razón.
Por qué el caso del hermano de Sánchez acabó derivando en la cloaca
La conexión entre ambos procedimientos es directa: la jueza que instruyó el caso de David Sánchez se convirtió en objetivo de la trama. El abogado Sáenz de Tejada promovió una recusación contra ella que fue rechazada. Días después aparece la anotación en la agenda de Leire Díez. Para la jueza, aquello constituiría «una última y desesperada estrategia para apartar a la magistrada del procedimiento».
Hay quien sostiene que el episodio encaja en un patrón más amplio de presión sobre jueces y fiscales que investigan a cargos socialistas. En contra pesa el argumento de que buena parte de los datos están aún bajo instrucción y sin condena firme. La causa sigue abierta en la Audiencia Nacional.
Qué se juega el PSOE con la investigación de las cloacas
El caso ha dejado de ser una pieza menor. La petición de personación de Biedma como acusación particular eleva el perfil del procedimiento y amplía el foco: ya no se trata solo de desprestigio, sino de posibles contactos con organizaciones criminales para actuar contra una jueza. El juez Pedraz deberá decidir si admite esa personación y si abre una línea específica sobre los clanes de Badajoz.
La instrucción sigue en curso. No hay condenas. Lo que hay, de momento, son agendas, audios, informes de la UCO y una jueza que pide sentarse en el banco de la acusación. El punto exacto donde el análisis se atasca es este: si los contactos con los clanes se produjeron, quién dio la orden y hasta dónde llegó.