Del «una cerveza menos» a la cuenta de 512 euros por europeo
La frase del primer ministro letón Andris Kulbergs sobre pagar la ayuda a
Ucrania con una cerveza menos por europeo ha dejado de ser una anécdota para convertirse en el punto de partida de una discusión numérica. En menos de dos días, el hilo ha pasado de la burla a la calculadora: varios participantes han desmontado la metáfora con divisiones y han abierto frentes que van del coste real de la ayuda a la legitimidad de quien la propone.
Qué se ha sabido
El hilo arranca el 17 de octubre con reacciones viscerales a la comparecencia de Kulbergs. Pero el tono cambia cuando
Pogues aporta una cifra concreta: la UE destina unos
90.000 millones anuales en ayuda (45.000 en dinero y 45.000 en armas) y, divididos entre
450 millones de europeos, salen
200 euros por cabeza. «Estos hijos de puta se piensan que una mahou vale lo mismo que un Krug grande cuve», remata. Ese mismo 17 de octubre,
Don Redondón sube la apuesta con otro cálculo: si el apoyo total de la UE y sus Estados miembros asciende a
231.500 millones de euros y la población comunitaria es de
452 millones, la división arroja
512,17 euros por ciudadano. La conclusión que se impone en el hilo es que la bebida tendría que ser de una cosecha muy particular para cuadrar la cuenta.
panizal añade el coste indirecto: el encarecimiento energético, la pérdida de competitividad y la caída de exportaciones al mercado ruso.
Malditos Bastardos apunta que el diésel se lo ha quedado Estados Unidos y ahora lo revende al doble o triple de precio. El 18 de octubre,
Influencer calentona cambia de tercio y pone el foco en la legitimidad del mensajero: recuerda que en las últimas elecciones letonas la participación fue del
52% y que el partido de Kulbergs, en coalición con otros cuatro, sacó
300.000 votos. «Eso es un alcalde, no jodamos», sentencia.
Cens0r añade que no distingue Letonia de Lituania y que, como él, millones de europeos.
Dónde está la bronca
El hilo se parte en dos frentes. El primero es económico: la metáfora de la cerveza choca con la aritmética.
Pogues y
Don Redondón coinciden en que el coste real por europeo está entre
200 y 512 euros, muy lejos del precio de una caña.
panizal va más allá y sostiene que a ese gasto directo hay que sumarle la pérdida de competitividad y de exportaciones. El segundo frente es político:
Julc recuerda que en Madrid vive más gente que en toda Letonia y que esa gente decide por todos.
Cens0r lo lleva al terreno de la representación: «la UE es una farsa».
Ochoa lo atribuye al «nerviosismo de los caniches bálticos» y
Alvaro de Bazan propone desprenderse de los países bálticos y pedirle a Rusia que se los quede a cambio de diésel barato. En el extremo opuesto,
Bruce Lee a Kierkegaard afirma que quiere que gane Rusia y que Putin avance hasta los Pirineos.
Típico Catalán Agarrao pide directamente un ataque nuclear en Kiev y Járkov, y
orate estulto le responde con ironía. Hay también quien se sale del marco económico:
urbi et orbi y
Otrasvidas preguntan qué pasa con quienes no beben cerveza, y
Karlb avisa de que él no renuncia a la suya.
Widowmaker lo convierte en voto: «Pues no quiero renunciar a ella. Ese es mi voto».
Qué cambia respecto a antes
Hasta ahora el debate era sobre la ocurrencia y su credibilidad. A partir de este tramo, el eje se desplaza a la aritmética y a la legitimidad de quien decide. La cifra de
512,17 euros y la de
200 euros ya circulan como referencia. También entra un asunto nuevo: el perfil de Kulbergs como vendedor de coches y el escaso respaldo electoral de su coalición, que
Influencer calentona usa para cuestionar su autoridad moral. La predicción de que la metáfora se desmoronaría con la cuenta se ha cumplido en el propio hilo.
La salida de tono y el coste indirecto
El tramo deja momentos de tensión verbal y alguna salida de tono.
Pabloom desea que Kulbergs vaya al frente y que los rusos lo eliminen;
lefebre lo despacha con un insulto.
Bomba Mono mezcla el coste del combustible con una amenaza: «Ahora Rusia tiene el derecho de ocupar todos estos países de mierda».
Cabronavirus pide que los europarlamentarios dejen de consumir cocaína y le den ese dinero a él.
Sergey Vodka ironiza con que envíen cerveza en vez de cocaína a Zelensky.
ArmeroPeñaranda compara a Kulbergs con Lola Flores y calcula que con lo ya dado a Zelensky «pillamos todos cirrosis».
daniel_es_76 aporta la nota cotidiana: «Son las 17h y no he tomado la cerveza todavía».
derivado dice que se guarda unas cuantas para cuando Putin lance un ataque nuclear.
Datemvs Maximvs pregunta cuántas cervezas se dejará de tomar Kulbergs para ayudar contra Marruecos.
Sistémico apunta que a los de té con menta no les afecta.
exiliaoFC se pregunta qué cervezas bebe esta gente: «deben ser de Chimay para arriba».
Joloan sostiene que la ayuda no salva vidas sino que manda «más carne a la picadora».
amore2 ironiza sobre lo que dijo Telecinco.
11kjuan y
Salsa_rosa cierran con escepticismo: «ya le quitarán algo que consuma» y «poco dinero sale de ahí».