Owono, en shock: el hilo se parte entre la cárcel y el riesgo asumido
El debate sobre la muerte de Jesús de Miguel en el Heliodoro se ha trasladado al foro con una división que no admite medias tintas. Mientras unos piden cárcel para Owono, otros sostienen que el fútbol de alto nivel asume el riesgo de lesiones graves. La conversación se ha llenado de reproches, comparaciones y alguna que otra teoría peregrina.
Qué se ha sabido
En este tramo no hay nuevas fuentes ni enlaces. Los mensajes del
4 de noviembre se limitan a opinar sobre lo ya publicado. Un participante,
Sanctis, recuerda el caso del boxeador Prichard Colón para argumentar que en el deporte profesional las lesiones graves están asumidas y rara vez llegan a los tribunales. Otro,
Wotan2021, compara la acción con saltarse un stop y matar a alguien: no hay intención, pero sí responsabilidad.
spala se pregunta qué hacía un portero en medio del campo y describe la entrada como un rodillazo con saña.
OldTownBoy apunta al árbitro y al entrenador: «se le veía nervioso antes del fatal desenlace», dice, y cree que pudieron calmarlo o sacarlo del campo.
risto mejido menciona a la bebé de 18 meses que no volverá a ver a su padre y pide «cárcel, y mucha cárcel».
Dónde está la bronca
La bronca se organiza en dos bloques. Por un lado, los que consideran que Owono entró con la rodilla por delante, que es profesional y conoce las consecuencias, y que su reacción —irse sin mirar atrás— delata que sabía que se había pasado.
InKilinaTor sostiene que si hubiera sido un karateca estaría en la cárcel y que, si sale inmune, el fútbol se convertirá en lucha libre.
PLS--palasaca pide que deje el fútbol y se dedique a meditar sobre el acto.
Arbol describe la reacción como la del que sabe que se ha pasado tres pueblos.
En el otro lado,
Sanctis defiende que el fútbol de alto nivel se rige por una ley que entiende que un deportista acepta el riesgo de sufrir una lesión grave o incluso mortal, y que eso no llega a nada judicialmente.
Quark24 duda que se pueda saber cómo se siente alguien a quien no conoces.
CaCO3 compara la expresión «en estado de shock» con la fórmula de Óscar Puente «estoy sufriendo un calvario», y
Antiparticula sugiere que dimita.
Teniente_Dan no cree que deseara matar de manera consciente, pero sí que no tuvo contención ni límite moral.
Hay quien va más allá y responsabiliza al portero de un asesinato voluntario o involuntario, como
InKilinaTor, mientras que
Preñeitor afirma que es normal que esté mal porque ha asesinado a un hombre, aunque duda de su arrepentimiento.
Fondomarino se queja de que no hay mensaje de condolencias ni disculpas, solo victimismo.
fueracensura lo llama teatro y dice que quien hace eso con otra persona no tiene remordimientos.
La discusión también deriva hacia el terreno político y social.
Zod de Kandor mezcla el caso con una supuesta protesta al estilo BLM encabezada por Vinicius y Mbappé.
fueracensura critica lo que llama «espectáculo para gorilas y rencores políticos».
Lowprofile responde con un término despectivo hacia los patriotas.
Indignator23 hace un comentario hostil hacia el portero por su origen. Son intervenciones que no aportan al debate jurídico y que el hilo deja pasar sin entrar a corregirlas.
Qué cambia respecto a antes
La novedad de este tramo es la entrada de comparaciones con otros deportes y con la conducción.
Bomba Mono pregunta si un piloto de carreras que se sale y mata a un espectador tiene que ir a la cárcel;
CaCO3 responde que si se sale pegando un volantazo, sí.
Wotan2021 usa el ejemplo del stop. Son intentos de trasladar el caso a terrenos más cotidianos para medir la responsabilidad. También aparece la mención al caso de Prichard Colón, que hasta ahora no había salido. Y se cuela, sin venir a cuento, la dimisión de Óscar Puente como término de comparación para el estado de ánimo del portero.
La experiencia personal que asoma
Periplo recuerda viejas épocas del fútbol con patadas voladoras y rodillazos en la cara, y enlaza un blog antiguo. Lo hace con ironía, como quien añora un tiempo en que estas cosas se veían como parte del juego. No es una experiencia propia, pero sirve para ilustrar esa corriente que relativiza la gravedad de la entrada.