EH Bildu supera al PNV en Euskadi y el PSE resiste con 5 escaños
Un sondeo del Gobierno vasco con datos del 20 al 23 de octubre sitúa a EH Bildu como primera fuerza en Euskadi de cara al 29N: 7 diputados frente a los 5 de 2023. El PNV de Aitor Esteban se quedaría en 5, perdiendo uno de los dos que logró en Gipuzkoa. La paradoja es que la coalición de Otegi crece mientras Sumar y Podemos se hunden: el Frente Amplio pasaría del 10,64% al 3,6% y Podemos al 1,5%, perdiendo el único escaño de Lander Martínez.
El titular de la encuesta no es tanto el sorpasso como el
trasvase de votos desde la izquierda confederal hacia la coalición abertzale. En Gipuzkoa, EH Bildu amplía su ventaja hasta el 36,9% frente al 20,3% de la lista de Maribel Vaquero. En Bizkaia la diferencia con el PSE-EE de Eneko Andueza es de apenas nueve décimas. Y en Álava los socialistas repetirían victoria con un 27,9%.
El PP no capitaliza el desgaste de Sánchez
El PP vasco de Javier de Andrés se quedaría en dos escaños, los de Esther Martínez en Bizkaia e Iñaki Oyarzábal en Álava. No hay trasvase del descontento contra el Gobierno central hacia la derecha vasca. Vox no obtendría representación en ninguno de los tres territorios históricos.
La lectura que se impone en el análisis es que la polarización de la precampaña no beneficia a quien la invoca desde Madrid. El PNV, socio parlamentario de Pedro Sánchez durante los últimos ocho años, aparece sin espacio: ni recoge el voto útil contra la izquierda abertzale ni rentabiliza su papel en el Congreso.
El nivel de vida vasco y el agravio fiscal
El dato electoral ha reabierto una discusión vieja: la del
concierto económico y la financiación. Hay quien sostiene que el nivel de vida vasco se explica por el cupo y la capacidad de gestión tributaria, y quien responde que el PIB por habitante y la industria llevan décadas sosteniendo lo mismo. El cálculo completo, con las balanzas fiscales sobre la mesa, da para un artículo entero y no se agota en un titular.
Lo cierto es que la encuesta mide intención de voto, no gestión. Y que el accidente de Urda, posterior al trabajo de campo, introduce un factor que ningún sondeo recogió.
Con estos números, la pregunta no es si EH Bildu gana en votos, sino si el PNV tiene margen para recuperar el espacio perdido antes del 29N. Nadie lo sabe todavía.