Del coste de la campaña policial a los acordes de Paracetamol
El hilo se llena de mensajes que mezclan la indignación por la detención con la burla hacia el personaje. Un forero calcula que la promoción involuntaria que le ha hecho la policía vale varios millones. Otros discuten si el caso es un ataque a la libertad de expresión o un simple chiste. La conversación deriva hacia anécdotas personales y chistes sobre el nombre artístico.
Qué se ha sabido
En este tramo no hay novedades oficiales sobre la investigación. Los mensajes se centran en la repercusión mediática del caso. Un participante,
Nefersen, lanza una pregunta que se repite: cuánto costaría una campaña de promoción como la que, a su juicio, le está haciendo la policía al detenido. Estima que
no bajaría de varios millones. La cifra no se concreta más. También se enlaza un tuit de
@Carlos Ruiz Miguel que muestra la respuesta artística del cantante a la persecución policial y judicial. Otro tuit, de
@Wall Street Wolverine, se refiere al tema que el detenido dedicó a Marlaska. Además, aparece un enlace a una página de argot que define el término «buchante», y otro a un sitio para adultos que un forero pega sin más contexto.
Dónde está la bronca
La discusión se parte en varios frentes. Por un lado, los que ven la detención como un ataque a la libertad de expresión.
jdblazquez se pregunta dónde queda esa libertad y acusa al gobierno de querer acabar con ella.
Douglas MacArthur va más lejos y afirma que se está peor que en tiempos de Franco. Enfrente, otros participantes se burlan del personaje y de su música.
Colapso Total ironiza con que lo que debería ser delito es que el cantante siempre toca los mismos acordes.
LuismarpIe bromea con que se llama Ibuprofeno. La conversación también deriva hacia anécdotas personales sobre el barrio de Torrero, que un forero cuenta con detalle escatológico y que otro repite casi igual. Esas anécdotas no aportan datos sobre el caso y se mezclan con comentarios despectivos hacia un colectivo, que aquí se resumen sin reproducir. Alguien sostiene que describir ciertas conductas no es odio, mientras otro responde que el problema es la doble vara de medir. La cosa acaba en un intercambio de pullas sobre el término «buchante» y su significado, con un forero amenazando de broma con darlo a probar a otro.
Qué cambia respecto a antes
En la entrega anterior el debate giraba en torno a si la detención era censura o legalidad. Ahora entra con fuerza el cálculo del coste de la campaña de promoción involuntaria, que nadie discute con cifras concretas. También aparece la burla sobre la calidad musical del detenido, que antes no había salido. La predicción de que el caso se convertiría en un circo mediático se cumple: los mensajes ya no hablan de la ley, sino de los acordes y del nombre artístico. El asunto de la etnia y las ayudas sociales sigue presente, pero se mezcla con anécdotas personales que desvían el hilo. Nadie rectifica, pero el tono se vuelve más de cachondeo que de indignación política.
El cálculo que nadie concreta
La idea de que la detención ha sido una campaña de promoción gratuita para el cantante se repite en varios mensajes.
Nefersen y
CiclopeBizco copian el mismo párrafo con la estimación de varios millones. No hay ningún desglose ni fuente que respalde la cifra. Es un cálculo que circula en el hilo y que se toma como obvio. La ironía está en que, según ellos, la policía le ha hecho más publicidad que cualquier discográfica.