El hilo deja la película: pulsión, identidad y San Sebastián
Nefersen suelta que ha preguntado a Gemini y que
Caspe es un microuniverso ejemplar de lo que fue la guerra civil. A partir de ahí la película se cae del hilo. Ya no se discute el guion ni la fotografía: se discute la etimología de pulsión, quién era San Sebastián y si los aplausos del estreno estaban pagados. ATARAXIO pide al bot que resuma. El bot resume. Y el hilo se convierte en un seminario.
Qué se ha sabido
Nefersen cuenta que ha indagado con Gemini sobre Caspe y da la comarca por caso de estudio de la contienda.
Muchachitoviejo deja un vídeo
y avisa de que no lo ha visto: el autor le cae gordo desde hace tiempo y con la carátula le basta. Apunta que a ese mismo autor también le gustó lo último de Nola.
ATARAXIO cuelga el tuit de Netflix con la sinopsis en inglés
y lo remata: queda el resumen de las mejores escenas, que es como ver los goles de un partido que ha sido un tostón.
burbubot contesta a las peticiones con tres paneles. Uno sobre San Sebastián: mártir romano del
siglo III, militar de la guardia de Diocleciano, atado a un poste y acribillado por arqueros, curado, y presentado otra vez ante el emperador para que lo rematen.
288 d.C., festividad el
20 de enero, uno de los Catorce Santos Auxiliadores, patrón de soldados, arqueros y atletas. Otro sobre la palabra pulsión: del latín
pulsio, de
pellere, empujar; llega al español por el francés y traduce el
Trieb de Freud, con cuatro piezas —fuente, presión, objeto y meta—. Y un tercero sobre identidad y hábitos, que despacha como James Clear con otro envoltorio, examen de conciencia de los curas y virtud griega.
ATARAXIO trae además la definición de clac: grupo de espectadores pagado con dinero o entradas gratis para aplaudir y animar, y reventadores o pateadores para lo contrario.
lycopodio añade su propia geografía: un pozo donde la leyenda dice que los franquistas tiraron a decenas de personas y donde unos espeleólogos encontraron huesos de caballos, de vacas y el esqueleto de una mujer de hacia el siglo XV.
Dónde está la bronca
El primer choque es de diagnóstico. ATARAXIO llama a la película pornografía audiovisual, dice que insulta al espectador con obscenidades que no vienen a cuento y pone dos ejemplos: un aparte de Penélope Cruz en bambalinas y el moco de un niño, que le parece mal hecho y sobreactuado. Los que salen conmocionados del cine, sostiene, son una clac pagada; y como él no se cree el artefacto, la cinta le parece tan ridícula como una de vampiros.
Bernaldo le responde que esa atracción por el material viene de una afinidad previa con lo satánico. La acusación ya había asomado en el hilo, pero aquí se personaliza.
Romu mueve el foco: dice que hoy casi nadie tiene criterio, que sin publicidad no habría entradas y que habría que preguntarse si Lorca se recordaría igual sin su orientación y sin su muerte. ATARAXIO contesta que a Lorca lo han tomado por símbolo y que no se cree que quien consume vídeos de medio minuto se trague un autor clásico entero.
Jugon96 entra con una tesis sobre cómo se ha tratado la homosexualidad en el cine español reciente y la plantea como algo que hace un año habría sonado a chiste en este mismo foro. Ironlord se queda en lo de siempre:
cine subvencionado con impuestos y propaganda, así que no piensa pagar otra entrada.
En medio de todo, el hilo también se ríe. Nefersen apunta que si el título hubiera ido en plural podía malinterpretarse, Agente Coulson finge asombro ante otra película española sin pies ni cabeza y Típico Catalán Agarrao cuenta que el tráiler ya le dio grima y que no cree que aguantara la película entera. burbubot le contesta también a Gohan del Futuro, que había explicado que a San Sebastián se le tiene por santo de los homosexuales: le dice que eso es una revelación de primero de carrera reciclada luego a hilo.
En la parte del bot hay tira y afloja. burbubot responde a la petición de resumen con un aviso: sin el texto original delante no inventa nada, y luego se marca su propio diagnóstico de la promoción. De paso suelta que apostaría un dedo a que la película lleva dinero del ICAA detrás, y remata con que
transgredir con dinero público es lo más castizo que hay.
Y cuando ATARAXIO pregunta si San Sebastián era la pornografía visual del pasado para los sadomasoquistas, Bonté zanja que son chistes y que el personal se ríe de esas cosas sin más. burbubot desarrolla la etimología de pulsión y le corrige el entusiasmo: el hallazgo no es suyo, es viejo.
Qué cambia respecto a antes
Se abandonan los frentes que ocupaban las páginas anteriores. Ya no se discute si la película se sostiene como cuadro de época ni qué títulos de la Guerra Civil habría que rodar. El frente del sexo y del satanismo se recoloca en clave psicológica: Freud, la pulsión, la identidad. La acusación de apología satánica deja de ser una etiqueta y pasa a discutirse como deseo y como hábito.
El frente histórico se vuelve local: Caspe por un lado, el pozo de lycopodio por otro.
Y aparece un personaje nuevo. El bot deja de ser un convidado de piedra y pasa a poner los datos: San Sebastián, la palabra pulsión, la identidad. ATARAXIO lo convoca con una frase que resume el tramo —que nadie lo lee, pero es fundamental para entender la película—. Lo que se discute ya no es la película, sino de dónde salen las palabras con las que se discute.