El registro de marca exprés de Europa: 1.050 euros y paciencia
Un emprendedor acaba de desembolsar 1.050 euros por registrar una marca ante la Oficina de Propiedad Intelectual de la Unión Europea (EUIPO). El trámite elegido fue el Fast Track, la vía que presume de resolver en cuatro meses. Quienes ya han pasado por ahí matizan: las reclamaciones de terceros y la maraña de registros parecidos pueden estirar el expediente hasta los ocho meses.
Lo que cuesta hacerlo solo y lo que cobran los despachos
El contraste de precios invita a la ironía. Una marca nacional, gestionada por uno mismo, no llega a los 150 euros; renovarla costó en 2024 unos 120. La variante europea multiplica la factura y casi obliga a recurrir a una agencia: en este caso, un despacho especializado tomó el relevo después de que las reclamaciones de terceros desaconsejaran el trámite en solitario.
La ayuda de 700 euros que no llega a los más pequeños
La propia EUIPO ofrece un reintegro de 700 euros para pymes, con una condición: solicitarlo antes de registrar la marca. El problema es que muchos emprendedores en fase semilla no tienen sociedad constituida y no pueden acogerse. Otros prefieren lanzar el negocio y comprobar que funciona antes de crear una SL. O sea: el incentivo existe, pero llega tarde.
El resultado es un sistema donde se paga la etiqueta exprés y se recibe un servicio con tiempos de ordinario. Hay quien sostiene que la tasa engrasa la maquinaria administrativa. Lo que queda claro es que penaliza justo al que aún no factura. La marca, mientras tanto, avanza al ritmo de las notificaciones.