Del «si no hay mantenimiento, no sale el tren» a la paga por loco
El hilo empieza fuerte: un forero resume la posición que atribuye a la izquierda —que la culpa de no aprobar presupuestos es de la oposición— y otro responde con la cifra que planea sobre toda la conversación:
cuatro años sin presupuestos. A partir de ahí, el debate se parte en dos frentes: el mantenimiento ferroviario y la aritmética parlamentaria. En el primero, la bronca es directa: «si el mantenimiento no está hecho, no se sale con el tren y punto», espeta un participante. La discusión sobre seguridad se cruza con la legalidad: se recuerda que la
Ley de Contratos del Sector Público permite la tramitación de emergencia para adjudicar contratos sin crédito previo, y se afirma que, tras un accidente concreto, se podría haber intervenido la línea entera. La respuesta escéptica llega rápido: aunque hubiera presupuestos nuevos, el dinero podría haberse desviado a otras partidas. El segundo frente es la gobernabilidad. Un participante pregunta si el PP convocaría elecciones si no lograra mayoría absoluta; otro responde que en el primer año se presentan presupuestos y, si caen, elecciones. La comparación internacional vuelve a aparecer: se insiste en que
ningún gobierno en democracias occidentales ha gobernado tres años y medio sin presupuestos, salvo Bélgica, y en funciones. La conversación deriva entonces hacia un intercambio sarcástico entre dos foreros sobre una supuesta paga por loco, que rebaja la tensión y la lleva al terreno personal. Al final, el hilo vuelve al argumento de que el primer requisito para aprobar presupuestos es presentarlos, y se cierra con la sombra de la amnistía y la pregunta de qué pasaría si fueran necesarias terceras elecciones.
Qué se ha sabido
En este tramo no se aportan enlaces, tuits ni vídeos. Los datos que aparecen son los que manejan los participantes: la cifra de
cuatro años sin presupuestos, la referencia a la
Ley de Contratos del Sector Público y su tramitación de emergencia, y la afirmación de que
ningún gobierno en democracias occidentales ha gobernado tres años y medio sin presupuestos, con Bélgica como única excepción y en funciones. También se menciona un accidente concreto,
Adamuz, como ejemplo de catástrofe que podría haber justificado una intervención urgente en la línea.
Dónde está la bronca
El choque principal es entre quienes sostienen que la falta de mantenimiento debería impedir la circulación del tren y quienes recuerdan que la ley permite adjudicar contratos de emergencia sin crédito previo. Un participante afirma que, tras el accidente, se podría haber cambiado la seguridad de la línea entera «ipso facto». La réplica escéptica no se hace esperar: aunque hubiera presupuestos, el dinero podría haberse destinado a otras cosas. En el plano político, la discusión se encona cuando se pregunta si el PP haría lo mismo. Un forero responde que probablemente no, porque «es el PSOE azul», y otro recuerda que el PP tampoco ha presentado presupuestos en otras ocasiones. La conversación se cruza con acusaciones de hipocresía y con la pregunta de si investir a un presidente obliga a facilitarle los presupuestos.
Qué cambia respecto a antes
La novedad es que el foco se desplaza del mantenimiento ferroviario a la aritmética parlamentaria y a la hipótesis de elecciones. La predicción de que la prórroga seguiría siendo la vía de menor resistencia se mantiene, pero ahora se discute qué pasaría si el PP estuviera en el mismo atolladero. También entra en escena la amnistía como argumento para justificar la falta de presupuestos. El tono se vuelve más personal en el intercambio sobre la paga por loco, que resta gravedad al conjunto.
El duelo de la paga por loco
En medio de la discusión presupuestaria, dos foreros se enzarzan en un intercambio sarcástico. Uno dice que cobra una paga por loco; el otro le responde que se alegra por él y le aconseja conservarla. La cosa sigue con preguntas sobre si la paga es por cobrarla o por estar loco, y termina con un «qué cachondo es usted». El rifirrafe no aporta datos, pero ilustra el clima del hilo: la discusión seria se interrumpe por un duelo de ironía que rebaja la tensión.
Lo que se espera
No hay una conclusión clara. El hilo sigue abierto con la pregunta de qué pasaría si fueran necesarias terceras elecciones y si PP y Vox pactarían presupuestos o un gobierno de concentración. La sensación es que la prórroga sigue siendo la salida más probable mientras no cambie la aritmética parlamentaria.