Feijóo pide sacrificios y GAD 3 ve posible vuelco el 29N
A cinco días del 29N, el director de GAD 3, Narciso Michavila, ha dejado caer que puede haber vuelco electoral de última hora. La encuesta no es un pronóstico, es un aviso: el PP llega a la recta final con el discurso económico a medio cocer y una pregunta incómoda rondando los mentideros. ¿Qué sacrificios piensa pedir exactamente Feijóo si gobierna? La respuesta, de momento, es un silencio que llena mítines.
El sacrificio como programa económico
En el centro de la campaña, Feijóo ha apelado a los sacrificios de los españoles. La frase, que en boca de un candidato suena a advertencia, ha activado todas las alarmas. Los tuits que circulan estos días recuerdan la reforma laboral de 2012, que según esos mensajes llevó el paro al 30%, con reducciones salariales del 20% y una pérdida de poder adquisitivo del 7%. El paralelismo es inevitable y el PP lo sabe.
A esto se suma el flanco fiscal. Hay quien sostiene que el PP no quiere pensionistas, sino alimentar con inversores en Bolsa a los grandes fondos financieros, y que si gana las elecciones el sistema de reparto se sustituye por uno de capitalización. Es una acusación que circula en redes y que el partido no ha desmentido con la contundencia que exige el momento. Mientras, en el otro extremo, se recuerda que Feijóo cobra 135.063 euros públicos al año y vive en la zona más exclusiva de Madrid, El Viso, según los tuits que corren por las redes. Pedir sacrificios desde ese sillón tiene un coste político.
El PP evita dar detalles económicos
El PP evita dar detalles de sus planes económicos antes de las elecciones. Prefiere no dar munición al adversario. El problema es que ese silencio se interpreta como ocultación.
La izquierda ha encontrado en los tuits su mejor arma. Uno de los más compartidos asegura que «si el sistema de pensiones estuviera quebrado no habría tantos listos con ganas de meter la mano para hacer negocio». La desconfianza está instalada.
El 5% en armas y el fantasma de los recortes
El gasto en defensa es otro frente abierto. Según los críticos, Feijóo ha prometido llegar al 5% del PIB en armas, una cifra que obligaría a recortar en sanidad y educación. La promesa, hecha en plena campaña, no ha venido acompañada de un plan de financiación. ¿De dónde sale el dinero? La pregunta queda en el aire.
Mientras, en Argentina, según los datos que se comparten, Milei ha perdido 32.300 empresas y 437.000 empleos desde su llegada. El ultraderechista viene a España en unos días para hacer campaña a favor de PP y VOX. La asociación no es gratuita.
El PSOE no se queda quieto
Félix Bolaños ha recordado que Abascal promete derogar todo lo aprobado por el «sanchismo»: becas, subida de pensiones, permisos de maternidad y paternidad iguales, subidas del SMI y empleo con derechos. El mensaje es claro: el 29N se elige entre seguir avanzando o un recorte masivo. La izquierda ha encontrado su marco y lo explota.
El PP, mientras, sigue sin dar detalles. La estrategia de no mojarse puede funcionar cuando tienes ventaja. Cuando la pierdes, se convierte en un lastre. Y las encuestas, según Michavila, empiezan a moverse.
Con estos mimbres, el PP afronta la última semana con el discurso económico en el aire y la sombra de 2012 planeando sobre cada mitin. Feijóo pide sacrificios, pero nadie sabe todavía a quién piensa sacrificar. La respuesta, el 29N.