El hilo se encona: la ley se aplica a unos y no a otros
El hilo se ha partido en dos y ya no hay vuelta atrás. Unos sostienen que el caso del almacén de aperos con ruedas es la prueba de que en España la ley se aplica a capricho. Otros responden que la norma existe y que quien no la cumple se arriesga a esto. La discusión se ha movido del caso concreto a la pregunta de fondo: ¿para qué sirve una ley que solo cae sobre el que no tiene padrino?
Qué se ha sabido
En este tramo no hay noticias nuevas, pero sí datos que los foreros van soltando para sostener sus tesis. Uno recuerda que en Casabermeja gobierna una coalición de PP y PSOE, y lo usa para decir que el color político no explica nada. Otro asegura que al lado de casa de sus padres hay un asentamiento de
15 caravanas en un terreno ocupado, con la policía municipal acompañando a los ocupantes, sin agua, sin luz y sin saneamiento, y que si el propietario quiere echarlos tendrá que indemnizarlos por derechos adquiridos tras más de cinco años. Varios mencionan urbanizaciones enteras de narcos en Algeciras o La Línea que nunca aparecen en las multas. Y un forero reproduce el contenido de la
Sentencia 1917/2024 del Tribunal Supremo, de 5 de diciembre de 2024, que asimila una mobile-home a una casa prefabricada y exige control urbanístico. También se enlaza un vídeo de YouTube sobre el caso, que se comenta de pasada.
Dónde está la bronca
La bronca ya no es sobre si 15 meses son muchos o pocos. Es sobre si la ley se aplica igual a todos. Un bloque sostiene que el sistema está diseñado para que el ciudadano común pague y el que tiene contactos se salve. «Si ese tio quiere la caravana en su terruño, sabe usted bien que la tendrá. Pero antes tendrá que sobornar y pagar a todos los mafiosos locales», escribe un participante. La idea que recorre el hilo es que el urbanismo funciona por favores y que la norma es papel mojado si al Estado no le interesa aplicarla.
El otro bloque responde que eso no justifica nada. «Lo que quieren evitar es llenar el campo de casillas, palés y bidones», dice otro, que pide igualdad pero no impunidad. La discusión deriva hacia el trato desigual ante la ocupación: mientras unos ven impunidad en los asentamientos y en las urbanizaciones ilegales, otros recuerdan que el que construye sin licencia en suelo protegido se arriesga a la demolición. La ironía aparece cuando alguien compara el caso con las tiendas de campaña en la Puerta del Sol, que según un forero fueron declaradas legales por el Tribunal Superior de Justicia de Madrid. Y otro añade que en su pueblo el catastro detectó casas construidas sin licencia y el ayuntamiento se limitó a subir el IBI, sin demoler ni multar.
Qué cambia respecto a antes
Lo que antes era un debate sobre la proporción de la pena se ha convertido en un debate sobre la arbitrariedad. Se da por hecho que la condena no supondrá cárcel y que el golpe real será la demolición y la multa. La predicción que se cumple es que el hilo acabaría hablando de agravios comparativos. El asunto nuevo que entra con fuerza es la acumulación de penas: un forero advierte de que esos 15 meses quedarán pendientes y que cualquier otro problema judicial podría activarlos. También entra la idea de que el problema de la vivienda es político y que la escasez se crea a propósito. Y sobrevuela la sensación de que el Estado trata de forma distinta al que tiene escritura y al que ocupa.
La experiencia personal que nadie discute
Un forero cuenta que en su pueblo la gente construía casas de 300 metros donde solo se podían edificar 150, sin licencia, y que el ayuntamiento pasaba por delante sin decir nada. Años después, el catastro detectó las irregularidades con fotos aéreas y las trasladó al consistorio. La respuesta fue subir el IBI. Ni demolición, ni multa, ni regularización. En la parcela de al lado, otro con una estructura paralizada lleva 15 años esperando. La conclusión que saca es que la diferencia no está en la ley, sino en quién la aplica.
El hilo sigue vivo, pero ya nadie habla del almacén de aperos. Hablan de lo de siempre: de si este país funciona a base de favores o de normas.