Burbuja.info - Foro de economía > > > Calculen la ingenuidad o la chulería
Respuesta
 
Herramientas Desplegado
  #1  
Antiguo 28-jul-2016, 08:00
Raulisimo Raulisimo está desconectado
Excelentísimo, ilustrísimo, magnífico y grandísimo señor de élite de los gurús burbujistas
 
Fecha de Ingreso: 24-octubre-2009
Mensajes: 11.538
Gracias: 6.192
11.247 Agradecimientos de 4.282 mensajes
Allí estábamos los españoles, o buena parte de ellos, muy contentos con aquella Segunda República parlamentaria y constitucional, dispuestos a redistribuir la propiedad de la tierra, acabar con la corrupción, aumentar el nivel de vida de las clases trabajadoras, reformar el Ejército, fortalecer la educación pública y separar la Iglesia del Estado. En eso andábamos, dispuestos a salir del calabozo oscuro donde siglos de reyes imbéciles, ministros infames y curas fanáticos nos habían tenido a pan y agua. Pero la cosa no era tan fácil en la práctica como en los titulares de los periódicos. De la trágica lección de la Primera República, que se había ido al carajo en un sindiós de demagogia e irresponsabilidad, no habíamos aprendido nada, y eso iba a notarse pronto.

En un país donde la pobreza y el analfabetismo eran endémicos, las prisas por cambiar en un par de años lo que habría necesitado el tiempo de una generación, resultaban mortales de necesidad. Crecidos los vencedores por el éxito electoral, todo el mundo pretendió cobrarse los viejos agravios en el plazo más corto posible, y eso suscitó agravios nuevos. «Quizá fuera la arrogancia que dan los votos», como apunta Juan Eslava Galán. El caso es que, una vez conseguido el poder, la izquierda, una alianza de republicanos y socialistas, se impuso como primer objetivo triturar -es palabra del presidente Manuel Azaña- a la Iglesia y al Ejército, principales apoyos del viejo régimen conservador que se pretendía destruir. O sea, liquidar por la cara, de la noche a la mañana, dos instituciones añejas, poderosas y con más conchas que un galápago. Calculen la ingenuidad, o la chulería. Y en vez de ir pasito a pasito, los gobernantes republicanos se metieron en un peligroso jardín. Lo del Ejército, desde luego, clamaba al cielo. Aquello era la descojonación de Espronceda. Había 632 generales para una fuerza de sólo 100.000 hombres, lo que suponía un general por cada 158 militares; y hasta Calvo Sotelo, que era un político de la derecha dura, decía que era una barbaridad. Pero las reformas castrenses empezaron a aplicarse con tanta torpeza, sin medir fuerzas ni posibles reacciones, que la mayor parte de los jefes y oficiales -que al fin y al cabo eran quienes tenían los cuarteles y las escopetas- se encabronaron bastante y se la juraron a la República, que de tal modo venía a tocarles las narices.

Aun así, el patinazo gordo lo dieron los gobiernos republicanos con la Santa Madre Iglesia. Despreciando el enorme poder social que en este país supersticioso y analfabeto, pese a haber votado a las izquierdas, aún tenían colegios privados, altares, púlpitos y confesonarios, los radicales se tiraron directamente a la yugular eclesiástica con lo que Salvador de Madariaga -poco sospechoso de ser de derechas- calificaría de «anticlericalismo estrecho y vengativo». Es decir, que los políticos en el poder no sólo declararon aconfesional la República, pretendieron disolver las órdenes religiosas, fomentaron el matrimonio civil y el divorcio y quisieron imponer la educación laica multiplicando las escuelas, lo que era bueno y deseable, sino que además dieron pajera libre a los descerebrados, a los bestias, a los criminales y a los incontrolados que al mes de proclamarse el asunto empezaron a quemar iglesias y conventos, y a montar desparrames callejeros que nadie reprimía («Ningún convento vale una gota de sangre obrera», era la respuesta gubernamental), dando comienzo a una peligrosa impunidad, a un problema de orden público que, ya desde el primer momento, truncó la fe en la República de muchos que la habían deseado y aplaudido. Empezaron así a abrirse de nuevo, como una eterna maldición, nuestras viejas heridas; el abismo entre los dos bandos que siempre destrozaron la convivencia en España. Iglesia y Estado, católicos y anticlericales, amos y trabajadores, orden establecido y revolución. A consecuencia de esos antagonismos, como señala el historiador Julián Casanova, «la República encontró grandes dificultades para consolidarse y tuvo que enfrentarse a fuertes desafíos desde arriba y desde abajo». Porque mientras obispos y militares fruncían el ceño desde arriba, por abajo tampoco estaban dispuestos a facilitar las cosas.

Después de tanto soportar injusticias y miseria, cargados de razones, de ganas y de rencor, anarquistas y socialistas tenían prisa, y también ideas propias sobre cómo acelerar el cambio de las cosas. Y del mismo modo que derechas e izquierdas habían conspirado contra la primera República, haciéndola imposible, la España eterna, siempre a gusto bajo la sombra de Caín, se disponía a hacer lo mismo con la segunda.

Una historia de España (LXVII) - Zenda


Responder Citando
Estos usuarios dan las gracias a Raulisimo por su mensaje:
  #2  
Antiguo 11-ago-2016, 16:30
Raulisimo Raulisimo está desconectado
Excelentísimo, ilustrísimo, magnífico y grandísimo señor de élite de los gurús burbujistas
 
Fecha de Ingreso: 24-octubre-2009
Mensajes: 11.538
Gracias: 6.192
11.247 Agradecimientos de 4.282 mensajes
Contra la Segunda República, o sea, contra la democracia al fin conseguida en España en 1931, conspiraron casi desde el principio tanto las derechas como las izquierdas. En una especie de trágico juego de las siete y media que íbamos a pagar muy caro, a unos molestaba por excesiva, y a otros por quedarse corta. Al principio se tomó la cosa en serio, y a la reorganización del Ejército y la limitación de poderes de la Iglesia católica se añadieron importantes avances sobre los salarios de las clases trabajadoras, la distribución más justa de la propiedad de la tierra, la educación pública y la protección laboral. Nunca habíamos tenido en España un avance tan evidente en democracia real y conquistas sociales. Pero el lastre de siglos de atraso, la cerrazón de las viejas fuerzas oscuras y las tensiones irresolubles de la industrialización, el crecimiento urbano y la lucha de clases que sacudían a toda Europa iban a reventarnos la fiesta. Después de los primeros momentos de euforia republicana y buen rollo solidario, crecieron la radicalización política, las prisas, los recelos y la intransigencia en todas partes. Presionado por la realidad y las ganas de rápido cambio social, el tinte moderado y conservador de los primeros tiempos se fue al carajo. La vía natural para consolidar aquella República habría sido, probablemente, el socialismo; pero, como de costumbre, la división interna de éste rompió las costuras: había un sector moderado, otro centrista y otro radical: el de Largo Caballero. La izquierda más o menos razonable, la del presidente Manuel Azaña, tuvo que apoyarse en la gente de Largo Caballero, que a su vez se veía obligado a rivalizar en radicalismo con comunistas y anarquistas. Era como una carrera hacia el abismo en la que todos competían. Subió el tono retórico en una prensa a menudo partidista e irresponsable. Se trazaban líneas infranqueables, no siempre correspondientes con la realidad, entre empresarios y trabajadores, entre opresores y oprimidos, entre burgueses ricos y parias de la tierra, y se hablaba menos de convencer al adversario que de exterminarlo. Todo el rencor y la vileza ancestrales, todo el oportunismo, todo el odio endémico que un pueblo medio analfabeto y carente de cultura democrática arrastraba desde hacía siglos, salió de nuevo a relucir como herramienta de una clase política con pocos escrúpulos. Por supuesto, nacionalistas vascos y catalanes, dispuestos a aprovechar toda ocasión, complicaron más el panorama. Y así, recordando el fantasma reciente de la Revolución Rusa, la burguesía, el capital, los propietarios y la gente acomodada empezaron a acojonarse en serio. La Iglesia católica y buena parte de los jefes y oficiales del Ejército estaban cada vez más molestos por las reformas radicales, pero también por los excesos populistas y los desórdenes públicos que los gobiernos republicanos no atajaban. Y tampoco las izquierdas más extremas facilitaban las cosas. Los comunistas, todavía pocos pero férreamente disciplinados y bajo el control directo de la Rusia Soviética, criticaban ya en 1932 al «gobierno burgués agrario de Azaña» y a los socialistas, «fusileros de vanguardia de la contrarrevolución». Por su parte, el Partido Socialista, por boca de Largo Caballero, afirmaba en 1933 estar dispuesto a que en España ondeara «no la bandera tricolor de una república burguesa, sino la bandera roja de la revolución». La guinda al asunto la pusieron los anarquistas, que eran mayoritarios en Cataluña, Aragón y Levante. Éstos, cuyo sindicato CNT (1.527.000 afiliados en 1936) superaba a su rival socialista UGT (1.444.474), iban a contribuir mucho al fracaso de la República, tanto durante ésta como en la contienda civil que estaba a punto de caramelo; pues a diferencia de comunistas y socialistas –que, mal que bien, procuraban mantener una apariencia republicana y no asustar mucho–, el escepticismo libertario ante las vías políticas moderadas empujaba con facilidad a los anarcos al exceso revolucionario de carácter violento, expropiador, pistolero e incendiario. Y así, entre unos y otros, derechas conspiradoras, izquierdas impacientes, irresponsabilidad política y pueblo desorientado y manipulado por todos, con el parlamento convertido en un disparate de demagogia y mala fe, empezaron a surgir los problemas serios: pronunciamiento del general Sanjurjo, matanza de Casas Viejas, revolución de Asturias y autoproclamación de un Estado catalán independiente de la República. De todo lo cual hablaremos con detalle en el próximo capítulo de esta apasionante, lamentable y triste historia.

Una historia de España (LXVIII) - Zenda

Los subrayados son míos.


Responder Citando
  #3  
Antiguo 11-ago-2016, 17:51
Kyle Reese Kyle Reese está desconectado
Grandísimo miembro de la élite burbujista
 
Fecha de Ingreso: 31-octubre-2012
Ubicación: GB
Mensajes: 4.577
Gracias: 9.933
5.923 Agradecimientos de 2.484 mensajes
El primero es un republicano muy honesto intelectualmente.


Responder Citando
  #4  
Antiguo 28-ago-2016, 21:26
Raulisimo Raulisimo está desconectado
Excelentísimo, ilustrísimo, magnífico y grandísimo señor de élite de los gurús burbujistas
 
Fecha de Ingreso: 24-octubre-2009
Mensajes: 11.538
Gracias: 6.192
11.247 Agradecimientos de 4.282 mensajes
"El problema de nuestros políticos es su propio fracaso intelectual"

¿Cómo ve el panorama político actual en España?

Es un desastre. Tenemos unos actores de la política muy poco preparados, da vergüenza. El año pasado hice una película en la que yo representaba a Juan Negrín y también aparecía otro actor que hacía de Azaña. Siempre que abordas a un personaje investigas un poco y por hablar ya no de Azaña, que era un gran orador y un gran intelectual, sino de Negrín que hablaba nueve idiomas y fue profesor universitario con varios premios Nobel de Medicina, tú imagínate qué políticos, qué preparación.

Aparte de eso pertenecían a corrientes humanistas. Hoy en día vete a hablarle a alguno de estos señores, como a Rafael Hernando, ese hombre tan maleducado que siempre dice tantas barbaridades, ¿qué le importa a él? El problema de nuestros políticos es su propio fracaso intelectual. ¿Qué son? ¿Registradores de la propiedad, abogados del estado, notarios? ¿De dónde vienen? ¿Ese es el tipo de formación que necesita un político para regir una sociedad? Yo creo que no, son muy mediocres y eso lo estamos pagando todos.

Adolfo Fernández: "El problema de nuestros políticos es su propio fracaso intelectual"


Responder Citando
Estos 2 usuarios dan las gracias a Raulisimo por su mensaje:
  #5  
Antiguo 28-ago-2016, 22:05
El xiko Marxista El xiko Marxista esta en línea ahora
Excelentísimo, ilustrísimo, magnífico y grandísimo señor de élite de los gurús burbujistas
 
Fecha de Ingreso: 01-julio-2014
Mensajes: 10.244
Gracias: 14.017
7.628 Agradecimientos de 3.714 mensajes
El problema que tuvo la República es que fue muy blanda, si el 1º día hubiera empezado a fusilar obispos, oligarcas y militares, no se hubieran movido ni un pelo..

Aaaay, si hubieran puesto s Largo Cabllero al frente de todo....


Responder Citando
  #6  
Antiguo 29-ago-2016, 15:10
Æmilius Æmilius está desconectado
Grandísimo Gurú burbujista
 
Fecha de Ingreso: 09-mayo-2010
Mensajes: 3.468
Gracias: 8.105
3.998 Agradecimientos de 1.468 mensajes
Iniciado por El xiko Marxista Ver Mensaje
El problema que tuvo la República es que fue muy blanda, si el 1º día hubiera empezado a fusilar obispos, oligarcas y militares, no se hubieran movido ni un pelo..

Aaaay, si hubieran puesto s Largo Cabllero al frente de todo....

Luego vienen los "duros " de verdad y se os caen los cojones al suelo.

Menudos demócratas estáis hechos que sólo pensáis en matar,matar y luego matar.


Responder Citando
  #7  
Antiguo 29-ago-2016, 15:22
terraenxebre terraenxebre está desconectado
ir-
 
Fecha de Ingreso: 09-diciembre-2007
Mensajes: 19.287
Gracias: 6.887
13.831 Agradecimientos de 6.267 mensajes
Que alguien ponga al coletas diciendo burradas en sus clases...


Responder Citando
  #8  
Antiguo 29-ago-2016, 16:24
Dabicito Dabicito está desconectado
Grandísimo miembro de la élite burbujista
 
Fecha de Ingreso: 18-abril-2009
Mensajes: 4.763
Gracias: 877
4.081 Agradecimientos de 1.835 mensajes
qué coñazo de ladrillos, y para que no nos perdamos nos pone letras en negrita. La izquierda es mucho de subrayados.


Responder Citando
  #9  
Antiguo 29-ago-2016, 20:21
Raulisimo Raulisimo está desconectado
Excelentísimo, ilustrísimo, magnífico y grandísimo señor de élite de los gurús burbujistas
 
Fecha de Ingreso: 24-octubre-2009
Mensajes: 11.538
Gracias: 6.192
11.247 Agradecimientos de 4.282 mensajes
Iniciado por Dabicito Ver Mensaje
qué coñazo de ladrillos, y para que no nos perdamos nos pone letras en negrita. La izquierda es mucho de subrayados.

Disculpen la osadía.


Responder Citando
  #10  
Antiguo 29-ago-2016, 21:31
Ibn Sina Ibn Sina está desconectado
Multinick Premium
 
Fecha de Ingreso: 02-diciembre-2015
Mensajes: 202
Gracias: 255
323 Agradecimientos de 108 mensajes
"Pueblo medio analfabeto y carente de cultura democrática"...
Me alegra saber que mantenemos ciertas costumbres..


Responder Citando
Respuesta

Herramientas
Desplegado


Temas Similares
Tema Autor Foro Respuestas Último mensaje
Ingenuidad: Por si alguien cree que vw quebrara Cansinoerrante Burbuja Inmobiliaria 14 07-oct-2015 23:41
Aparatos Les reto a que calculen su riesgo al volante lo pongan aquí. Jsn Guardería 10 31-ago-2015 16:17
Las cuentas del PP. Como todo lo calculen así vamos bien. Hyeronimus Burbuja Inmobiliaria 6 14-feb-2014 13:04
La ingenuidad en el Arte castguer Temas calientes 1 08-mar-2010 19:42


La franja horaria es GMT +1. Ahora son las 19:02.