De verdad, si os paraseis a pensar un poco... La izquierda pogre aplica la doctrina del shock, esto es aplicar cambios sociales sustanciales muy rápido para que la gente no tenga tiempo de reaccionar y luego los medios de comunicación se encargan de mantener esos cambios presionando a la opinión pública, con la inestimable colaboración también de las asociaciones y la docencia. No por nada la izquierda se apoya tanto en el asociacionismo.
Por otra parte, no se trata de hablar de "bendición" de tener un descendiente, es lanzar el reproche de que una mujer embarazada sigue siendo una mujer, es más, es una mujer mucho más vulnerable que una mujer que no lo está. La izquierda clasifica a las mujeres de primera y de segunda. Las mujeres que desean seguir con su embarazo son consideradas mujeres de segunda. Conviene plantearlo abiertamente, su hipocresía. No basta con decirle a la mujer que no aborte, hay que acompañarla en todo el proceso, brindándole apoyo psicológico y material. Hay una dejación en eso.