Yo vivo en un bajo en Barcelona, y una vez que estábamos reformando baño y cocina, se me colaron en casa.
A una la atrapé de un pisotón en la cabeza, tuve que ponerme sobre una pata y dejar caer todo el peso para rematarla. Suena espectacular, pero fue muy desagradable. Lo primero que intenté usar para combatir con el bicho fue una puerta que habían sacado por las reformas. Obviamente, una puerta no es muy manejable, pero fue lo primero que pillé. Cuando la tenía acorralada, y me calmé un poco, pillé una escoba, y empecé a darle golpes para aturdirla, la ardilla, harta de escobazos, intentó flanquearme pegada a la pared, y fue cuando le metí el pisotón.
Total, que al día siguiente se me coló otra, y opté por irme con mi mujer a casa de sus padres mientras terminaban las obras, que es lo que debería de haber hecho el primer día en lugar de pelearme con la ardilla.
¡Ánimo!
Y evita el conflicto directo.
Metes todas las trampas que puedas, de diferentes tipos, y si puedes dejas a la familia en otra casa. Al día siguiente, vuelves y vas revisando cuarto por cuarto hasta revisar toda la casa a fondo. Cuando lo veas seguro, los vuelves a traer.
Si ves caquitas por el suelo, es que sigue por casa. Son bastante grandes, no te costará verlas.