una fanta sí, y un finde a lo mejor también. Lo que no encuentra es uno que se quede con ella.
Uno de los que le gustan a ella, se entiende.
No entiende que a esas alturas de la pirámide de la hipergamia las condiciones se invierten. Los pocos tíos de treintaytantos guapos, cachas, con pasta, pelazo, inteligentes, detallistas y graciosos que están libres tienen tías como esa a patadas y no se van a implicar con ella en una relación porque tienen todas sus necesidades cubiertas y lo que ella ofrece no vale tanto como todo lo que tendrían que renunciar.
Pero eso es muy difícil de aceptar cuando tienes un montón de tíos dispuestos a pagarte unas fantas, aunque todos sean de un 7 para abajo.
Conozco un tío así. Recuerdo celebrar con él su centenario (se había liado con la tía 100) a los 28 y eso que aún no había tinder ni esas cosas. Se terminó emparejando a los 40, cuando notó que necesitaba algo más que relaciones esporádicas en la vida, con una de 30 pelaos, guapísima, tipazo, simpatiquísima, graciosa, inteligente, con pastofen de familia y buen curro. Contra eso compite la socia esta.