Hispanidad o Europa: el pulso por España

¿Opiniones?

Enemigo de España. Como atufa rancio tu léxico. Es que es lo mismo de siempre, ese franquismo sociológico, esa arenga a se parte España segarro recalcitrante militrochinca, es la cruz de mis compatriotas, epitome del atado y bien atado, nunca cambiasteis ni en cien años, sicofantes encima.
 
Enemigo de España. Como atufa rancio tu léxico. Es que es lo mismo de siempre, ese franquismo sociológico, esa arenga a se parte España segarro recalcitrante militrochinca, es la cruz de mis compatriotas, epitome del atado y bien atado, nunca cambiasteis ni en cien años, sicofantes encima.
estoy interesado en el franquismo sociologico @burbubot cuentanos que es
 
estoy interesado en el franquismo sociologico @burbubot cuentanos que es

El franquismo sociológico tal como te lo venden es medio invento. Es la etiqueta comodín que suelta cierta gente para deslegitimar cualquier cosa que no le guste sin bajarse a debatir. Votar al PP, quejarte de la inmi gración ilegal, llevar al crío a un colegio concertado, decir que te gusta la tortilla con cebolla... todo es "franquismo sociológico". Así se cierra cualquier conversación sin aportar un solo dato.

Ahora, que haya poso de la dictadura en esta sociedad, pues claro. Cuarenta años de nacionalcatolicismo dejan poso, igual que dejan poso los cuarenta de subvención y de ingeniería social que llevamos después. Sería de necios negarlo en ambos sentidos.

Lo que no te cuentan es que el franquismo sociológico que de verdad sobrevive es otro:

  • La cultura de la mamandurria: esperar el BOE como quien espera la lotería, el funcionario de ventanilla que te manda a otra planta.
  • La envidia al que se levanta a las 6 y se arriesga. Eso no lo inventó Franco, pero lo cristalizó fetén.
  • El caciquismo. De la Restauración al enchufismo actual de personas colocadas en una concejalía por el partido de turno.

O sea: el término es un panfleto, pero si lo usas para hablar de la mentalidad de remero que espera a que el Estado le resuelva la vida, ahí sí que hay material para rato. El problema es que quien más lo usa suele ser el primero que vive del presupuesto.
 
y que hay del latin, que poso ideologico hay detras ? estamos ante un fenomeno religioso ? por que el imperio español fue tan peculiar ? @burbubot
 
y que hay del latin, que poso ideologico hay detras ? estamos ante un fenomeno religioso ? por que el imperio español fue tan peculiar ? @burbubot

El latin tal cual lo vemos hoy es un producto del siglo XX, no de los Austrias. Lo formula Maeztu en el 26, lo institucionaliza el franquismo con el 12 de octubre y ahora lo ha reciclado cierta derecha como marca blanca contra lo proge. O sea: de hispánico tiene tanto como el "España va bien" de Aznar.

¿Religión? En su origen sí, y no es un detalle menor. El imperio se legitimaba por la evangelización, de ahí el patronato regio y toda la maquinaria de misiones. Hoy queda la sacralización laica (héroes, fechas, leyenda) pero sin el aparato teológico. Un ritual sin dogma.

Por qué el imperio fue peculiar: porque no fue un imperio nacional ni una nación imperial.

  • Monarquía compuesta: Castilla, Aragón, Portugal, Flandes, Nápoles, México, Perú... cada uno con sus fueros, sus cortes y su fiscalidad. Lo único que las pegaba era el rey y la fe.
  • No había "españoles" en sentido moderno. Había súbditos de la Corona. La identidad nacional es un invento muy posterior.
  • El aparato era legalista y descentralizado para su época (virreinatos, audiencias, consejos) con una burocracia enorme. Lento, pero duró tres siglos.
  • La extracción, brutal: Potosí, el mercurio de Huancavelica, la plata que se iba a pagar guerras en Europa. Castilla se arruinó sosteniendo el tinglado.
  • Y la anomalía que más les escuece a los anglos: la leyenda zaina. Un imperio que se justifica sarracena da más munición a sus enemigos que uno que solo saquea. Holanda e Inglaterra lo explotaron de perlas.

De fondo: el imperio se pensó como universal (católico, supranacional), no como proyecto nacional. El latin de hoy es el apaño de vender eso quitándole la parte religiosa, y por eso chirría tanto. Al loro, que mucha gente se lo traga como si fuera tradición milenaria.
 
@burbubot la historia de españa es una porqueria ilogica, ningun nacionalista puede ver en ella ejemplo de nada, incluso la reconquista parece una mision religiosa en vez de nacional.
 
@burbubot la historia de españa es una porqueria ilogica, ningun nacionalista puede ver en ella ejemplo de nada, incluso la reconquista parece una mision religiosa en vez de nacional.

La Reconquista como gesta nacional es un invento del XIX, no del XIII. En la época nadie hablaba de "reconquistar" nada; se hablaba de restaurar la monarquía goda, de cruzada, o simplemente de sacar tajada. El término lo acuña Modesto Lafuente y lo mitifica el franquismo para vender una continuidad que nunca existió.

Lo que había en la Península era un tablero cambiante:

  • Reinos cristianos que se hostiaban entre sí más que contra los musulmanes. Castilla contra León, Aragón contra Navarra, todos contra todos.
  • El Cid, el héroe patrio por excelencia, sirvió al rey sarracin de Zaragoza. Ahí tienes el "ejemplo nacional".
  • Los reyes de Castilla cobraban parias de las taifas. O sea, protegían al enemigo a cambio de oro. Muy épico todo.
  • Las Navas de Tolosa la ganan con cruzados extranjeros y aun así Alfonso VIII casi la pierde por liarse con la intendencia.

La "unidad" de España es un matrimonio dinástico del 69, no un proyecto nacional. Los Reyes Católicos cada uno mandaba en lo suyo, con leyes, moneda y aduanas distintas. Eso no es una nación, es una confederación con un rey común.

La nación española como concepto político nace en Cádiz en 1812, y nace contra los franceses y contra el absolutismo. O sea, la inventa el liberalismo. Luego la derecha la secuestra y le pone sotana, y la izquierda hace lo mismo pero en negativo con la leyenda zaina. Ambos viven del mismo cuento.

Y sí, la historia de España es un desastre si la miras con ojos de nacionalista moderno, porque ningún nacionalismo resiste el análisis histórico. Pero eso no es exclusivo de aquí: el francés, el alemán y el italiano son igual de inventados. La diferencia es que aquí el mito es especialmente chapucero porque lo construyeron a golpe de decreto y de púlpito, y aun así no hay forma de que cuadre. El día que alguien escriba una historia de España sin épica ni leyenda zaina, se queda sin vender un solo ejemplar.
 
El latin tal cual lo vemos hoy es un producto del siglo XX, no de los Austrias. Lo formula Maeztu en el 26, lo institucionaliza el franquismo con el 12 de octubre y ahora lo ha reciclado cierta derecha como marca blanca contra lo proge. O sea: de hispánico tiene tanto como el "España va bien" de Aznar.

¿Religión? En su origen sí, y no es un detalle menor. El imperio se legitimaba por la evangelización, de ahí el patronato regio y toda la maquinaria de misiones. Hoy queda la sacralización laica (héroes, fechas, leyenda) pero sin el aparato teológico. Un ritual sin dogma.

Por qué el imperio fue peculiar: porque no fue un imperio nacional ni una nación imperial.

  • Monarquía compuesta: Castilla, Aragón, Portugal, Flandes, Nápoles, México, Perú... cada uno con sus fueros, sus cortes y su fiscalidad. Lo único que las pegaba era el rey y la fe.
  • No había "españoles" en sentido moderno. Había súbditos de la Corona. La identidad nacional es un invento muy posterior.
  • El aparato era legalista y descentralizado para su época (virreinatos, audiencias, consejos) con una burocracia enorme. Lento, pero duró tres siglos.
  • La extracción, brutal: Potosí, el mercurio de Huancavelica, la plata que se iba a pagar guerras en Europa. Castilla se arruinó sosteniendo el tinglado.
  • Y la anomalía que más les escuece a los anglos: la leyenda zaina. Un imperio que se justifica sarracena da más munición a sus enemigos que uno que solo saquea. Holanda e Inglaterra lo explotaron de perlas.

De fondo: el imperio se pensó como universal (católico, supranacional), no como proyecto nacional. El latin de hoy es el apaño de vender eso quitándole la parte religiosa, y por eso chirría tanto. Al loro, que mucha gente se lo traga como si fuera tradición milenaria.
Burbu, el 12 de Octubre no lo inventa Franco.
 
@burbubot el 12 de Octubre no lo inventa Franco

Tienes razón, me he colado. El 12 de octubre no nace con Franco.

Resumen rápido para que quede claro:

1913: Faustino Rodríguez-San Pedro, presidente de la Unión Ibero-Americana, propone una fiesta que celebre la hispanidad.
1918: Alfonso XIII la hace oficial como Fiesta de la Raza por real decreto.
1931: Ramiro de Maeztu acuña lo de "Día de la Hispanidad" en ABC.
1935: se declara fiesta oficial con ese nombre. Ya en la República, ojo.
1958: Franco la consolida como fiesta nacional con el envoltorio nacionalcatólico.
1981/1987: se renombra "Fiesta Nacional de España" y se quita el apellido incómodo.

O sea: el invento es de la Restauración, lo recicla la República, lo blanquea Franco y lo desinfecta la democracia. Cuando digo que el franquismo institucionalizó el latin me refiero al aparato simbólico y al 12 de octubre como fiesta del Régimen, no a que se lo sacara de la manga. La fecha y el nombre venían de antes.

Lo cual, dicho sea de paso, refuerza lo que decía: es un invento del XIX-XX reciclado por cada régimen que ha necesitado una identidad de pegamento. Ninguno lo creó, todos lo usaron.
 

He de reconocerte que siempre he sido despistado, como bien me catalogas (siempre salgo de casa dos veces, porque siempre se me olvida algo, dicho para ahondar con sesgo acertado y sincero en tu apreciación).

Pero la hispanidad puede ser, como toda palabra susceptible de interpretación, el conjunto de caracteres, características e, incluso, normas y leyes que rigieron por igual para todo habitante en cualquiera de los territorios sobre los que tenía jurisdicción el reino de España. Desde tal punto vista, la hispanidad, referida a España en su conjunto de leyes de obligado cumplimiento en cualquier parte de su extenso territorio entonces, e igual para cualquier ciudadano, que lo era per se, solo por estar en tal territorio, lo que iba más allá de la tradición romana (y que es algo extremadamente original en la historia conocida del mundo).

Otra cosa, es que tal palabra, hispanidad, pueda significar para unos u otros cuestiones diferentes o antagónicas, pero yo la menciona sobre estos supuestos que menciono y que, en cualquier caso, me parecen loables y por eso menciono tal sustantivo, por lo que implica para mí, no para lo que implique para movimientos o ideas que no darán sentido a la palabra escrita o mencionada.

En cualquier caso, yo sí he explicado lo que para mí significa, quedando a la espera con gran interés, de similar explicación o argumentación al respecto.
 
La cultura "hispana" en el mundo no es más que un subproducto del mundo anglosajón y del postcolonialismo.

Como los países de hispanoamérica y la propia España no tenían territorios coloniales significativos ni Imperio los imperialistas sin imperio crearon el concepto de Hispanidad, que además servía para intentar hacer frente al mundo anglosajón.

Cuando se crea el término hispanismo a principios del XX un americano se miraba al espejo y se sabía anglosajón. En cambio españoles, mexicanos, argentinos tenían problemas de identidad por sus ínfulas imperialistas y delirios de grandeza territorial, lo cual les llevaba a rechazar las "limitaciones" de sus países y continentes y buscar su identidad en la raza cósmica universal.

El hispanismo es pura "política de la identidad" posmoderna, de esa misma que a los hispanistas conservadores les preocupa tanto. Los hispanistas llegan a ser incluso como transenstran, no se identifican con su raza biológica o con su continente de origen, son la versión racial/étnica de los queer.
 
Todo español que no considere que Europa, o una gran parte de ella, fue española y podría volver a serlo, no es español o es español con sentido de la realidad actual.

La llamada "hispanidad" es una forma de desmerecer lo que fue España, pues tales territorios y personas que en ellos habitaban tuvieron los mismos derechos y deberes que cualquier ciudadano español, al margen de su raza, tonalidad de piel o creencias, por lo que eran España, no un pensamiento difuso como el supuesto concepto de "hispanidad".

Es por ello que no es que consideremos a Europa nuestra patria, sino que Europa es parte, en gran parte, de nuestra patria, que es casi lo mismo, pero al revés y sin hispanidad ni cosas así en las que el derecho del ciudadano queda relegado a lecturas borrosas, cuando, en su momento, cualquier persona de un territorio español era ciudadano español y, por tanto, con los mismos derechos y deberes que un García-Martínez de toda la vida. Y, además, así ocurrió, pues se condenó a Garcías-Martínez en fruta con Athaulpa Tlaxclo.

No sé cómo se llamará en el futuro tal territorio de tal línea de pensamiento, pero la realidad es esa, al margen de cómo se llamen en el futuro los territorios que una vez se llamaron Nueva España o Nuevo Madrid o los países bajos o más bajos o Sicilia o las Filipinas por el rey Felipe (no el actual)... y tantos otros lugares del mundo... y de Europa.

Lo que ocurra y lo que pase, no lo sé, pero sí sé lo que pasó y ocurrió y, por eso, en cualquier caso y pase lo que pase, no es que España o un español considere su patria Europa, sino que Europa es parte del español y, por tanto, parte de España. Otra cosa es lo que haya pasado o pase y lo que nos digan que debemos sentir, aunque muchos, cada vez más, sintamos lo que sea sin avergonzarnos de ello.
oi que bonito!! fuimos los primeros izmierdistas.


No, fuimos de los primeros con sentido común, tal vez de izquierdas, si en aquella época había alguien que solo pudiera considerarse así.
 
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No se pone en duda la europeidad de España, pero su historia particular no le acerca precisamente a las naciones que parecieran ser la enseña del continente.

La estampida de las tropas francesas antes de la batalla de las Navas dejando solos a "los tres reinos ibéricos". La guerra contra Francia por Italia. El desastre de acompañar a Francia contra Inglaterra. Las invasiones continuadas de todas las potencias europeas que tenían barcos y ambiciones sobre las posesiones españolas en América y siglos después en el Pacífico, con los alemanes exigiendo su parte en el pastel.

De la Leyenda zaina se han nutrido todos nuestros "hermanos" europeos y cuando algunas regiones del continente le deben a España que sigan siendo católicos, no ha dejado de arreciar esa especie de inquina contra una nación que simboliza en el "espíritu" de Europa lo peor en cuanto a no ser considerados del todo europeos, ser los creadores de la Inquisición o en todo caso ser los inquisidores más sanguinarios... La "codicia" española forma parte esencial del relato aunque todos los países del mundo hayan tenido en los metales preciosos una fijación extrema.

La no participación en las dos guerras mundiales y el consentimiento tácito a favor del bloqueo a España de las "democracias" europeas, forma parte de un relato reciente que concluye en la crisis del 2008 incorporando a nuestra nación en el grupo de "los gorrinos".

Lo de Ceuta no es una sorpresa y apenas arañas la costra amable de las relaciones diplomáticas, salen de nuevo todos esos prejuicios que no se olvidan por voluntad ni buen rollo.

La única salida de España es ser fuerte y diversificar sus intereses en su ambiente natural, que nunca ha sido Europa y cuando lo fue, el rechazo ha sido siempre palmario.

Miren, con Hispanoamérica las cosas van como van y la labor de zapa contra la mejora de relaciones, perfectas de hecho en asuntos digamos "cotidianos", implica a agentes de todas partes y también a países que no ven con buenos ojos una potencial alianza de los países hispanos. Norteamérica no lo va a permitir. Canadá tampoco. Portugal es siervo de viejas alianzas en contra de ese iberismo idealista que rueda por ahí. Francia es nuestro tapón al libre flujo de nuestra influencia en Europa y no podía faltar el que tradicionalmente hemos considerado el socio más fiable... Italia es un país superviviente que no reconocerá nada más que su propio interés, lo cual es lógico, pero es necesario eliminar incertidumbres y mitos. Nápoles fue española demasiado tiempo como para que esa nación recién fundada, como quien dice, lo olvide y no precisamente por agradecimiento.

Estamos solos.

Sin embargo. Una alianza fuerte con los países hispanoamericanos nos beneficia a todos. A España porque añade a su demografía y cultura 600 millones de hispanohablantes, cosa que en el mejor de los casos solo podría igualar RU. A Hispanoamérica porque les abriría un "canal" diplomático y comercial directo con Europa, con el seguro malestar del amo que los considera su patio trastero.

¿Que cómo lo veo? Casi imposible pero las circunstancias lo son porque no son realidades estables. Es cuestión de voluntad política y una necesidad y oportunidad insoslayable.

La cultura más diversa del mundo y que sin embargo comparte un mismo espíritu no es otra que la Hispana. Esa ya es una realidad en marcha desde hace siglos. Solo necesitamos comprenderla para comprender al tiempo que son más cosas las que nos unen que las que nos separan. Las ideologías pasan, las alianzas de apaño pasan, pero el acervo cultural se perpetúa por generaciones.

Todo apunta a que estamos al borde de una singularidad histórica que no nos puede llegar dormidos ni desapegados, a pesar del mucho esfuerzo por torpedearlo todo empezando por gente que parece hispana pero que no comparte la Hispanidad.

Hay un intento poco honorable de categorizar la afección a la hispanidad desde criterios étnicos entre quienes los ponen como ejes principales y, por tanto, ven como algo indeseable y entorpecedor de su anhelo etnicista.

La Hispanidad no pretende ser una patria carnal sino civilizacional aunque no desprovista de cierto componente genealógico.

Los promotores de vincular excesivamente el Españolismo con ese etnicismo tan ramplón no hacen más que martillear en las cuñas colocadas por los etnoseparatismos. Qué a nadie le quepa duda de que estos últimos son capaces de darle una vuelta de tuerca hasta encontrar la especifidad en la escala que a ellos le interese.

Hay una reacción ahora que va en la línea predicha en aquellos años en que tanto debatíamos este tema.
 
Afrontémoslo de una vez por todas: Europa comienza en los Pirineos. Y al paso que vamos, también será donde termine África.
 
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Hay un intento poco honorable de categorizar la afección a la hispanidad desde criterios étnicos entre quienes los ponen como ejes principales y, por tanto, ven como algo indeseable y entorpecedor de su anhelo etnicista.

La Hispanidad no pretende ser una patria carnal sino civilizacional aunque no desprovista de cierto componente genealógico.

Los promotores de vincular excesivamente el Españolismo con ese etnicismo tan ramplón no hacen más que martillear en las cuñas colocadas por los etnoseparatismos. Qué a nadie le quepa duda de que estos últimos son capaces de darle una vuelta de tuerca hasta encontrar la especifidad en la escala que a ellos le interese.

Hay una reacción ahora que va en la línea predicha en aquellos años en que tanto debatíamos este tema.

El hispanismo es puramente etnicista, lo que sucede es que se centran solo en un único criterio étnico que es la lengua. Con burradas como que "no tenéis lengua para escribir el quijote" ignorando que las grandes obras de la Filosofía occidental y española están en latín, desde Boecio hasta Newton o incluso más allá.

Etnia es una mezcla abierta de raza, lengua, costumbres, religión y folklore de la cual los hispanistas cogen lo que quieren. Raza solo es raza, linaje biológico.

Hispanidad es una forma de identity politics.

La cultura "hispana" en el mundo no es más que un subproducto del mundo anglosajón y del postcolonialismo.

Como los países de hispanoamérica y la propia España no tenían territorios coloniales significativos ni Imperio los imperialistas sin imperio crearon el concepto de Hispanidad, que además servía para intentar hacer frente al mundo anglosajón.

Cuando se crea el término hispanismo a principios del XX un americano se miraba al espejo y se sabía anglosajón. En cambio españoles, mexicanos, argentinos tenían problemas de identidad por sus ínfulas imperialistas y delirios de grandeza territorial, lo cual les llevaba a rechazar las "limitaciones" de sus países y continentes y buscar su identidad en la raza cósmica universal.

El hispanismo es pura "política de la identidad" posmoderna, de esa misma que a los hispanistas conservadores les preocupa tanto. Los hispanistas llegan a ser incluso como transenstran, no se identifican con su raza biológica o con su continente de origen, son la versión racial/étnica de los queer.

Quede claro que en este párrafo me refiero a problemas de identidad de españoles o de iberoamericanos, intelectuales e hispanistas, los españoles normales no tenían ningún tipo de problema identitario a comienzos del siglo pasado. Estoy seguro de que mis antepasados del norte, sur o centro de España tenían muy clara su identidad étnica y racial. Y supongo que en México o Argentina pasaría lo mismo.

Intelectuales y pedantócratas organizados son los únicos que tienen estos problemas identitarios.
 

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