No lo sé yo, cuando van por la carretera se comportan como gorrinos y cuando se bajan de la bici huelen igual.
Algunas personas que entran dan muchísimo más angustia. Al bar donde desayuno suelen ir hordas de ciclistas cincuentones rellenitos, sudados y malolientes, que encima tienen la costumbre de hablar a grito pelado.
Prefiero tener cerca a cien perros sarnosos con rabia a tener una mesa con ciclistas.
Acabo de detectar un […] profundo
Arrea pal ignore. Por pura zascandil detectada. Escombro pseudohumano.