Un empresario español desaparece tras caer de su barco entre Sicilia y Grecia y su mujer no para el barco y tarda tres días en pedir ayuda

Lo de que probablemente se resbaló por la sangre del atún que estaba destripando... Muchos libros de Agatha Christie se ha leído esa.

En los libros de agatha christie cuando la asesina es una mujer, la sentencia suele ser (por lo general) mas indulgente que cuando el culpable es un hombre, cuidado pues.

Recopilación 2 - Thug Life 2016 Recopilación - APM_ - Trim.mp4
 
No supo ni apagar el motor.

Ya.

Y yo que me lo creo.
No supo ni apagar el motor.

Ya.

Y yo que me lo creo.
No voy a decir que descarte completamente el asesinato, pero me creo perfectamente la versión de la mujer. No ves que sólo es una chica? Qué iba a hacer??? Jijijiji

Bastante lo que ha tenido que sufrir a la deriva sin poder culpar al marido...
 
Menchu, con lo facil que es meterle somniferos en el colacao y luego enviarlo a 1000m de profundidad atado a una piedra. Luego dices que se cayo mientras estabas preparando la cena y que aunque has buscado no lo has encontrado. A ver si alguien es capaz de encontrarlo a -1000 m.

Esta historia que has contado no se la cree nadie.


Es que quizás lo de los somníferos y los plomos si lo hizo...pero jijiji.
 
Y qué extraña ruta seguiría, porque 3 días son 72 horas y a unos míseros 4 nudos haces casi 300 millas marinas que son 550Km, en el Mediterráneo no se me ocurre que haya un punto tan distante de una costa. De Menorca a Cerdeña, por ejemplo, hay menos de 200 millas
 
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Y qué extraña ruta seguiría, porque 3 días son 72 horas y a unos míseros 4 nudos haces casi 300 millas marinas que son 550Km, en el Mediterráneo no se me ocurre que haya un punto tan distante de una costa. De Menorca a Cerdeña, por ejemplo, hay menos de 200 millas
Iba a la deriva. En algún momento apagó el motor, pero a poco que tardó ya era tarde.
 
Christopher Walken es un tipo bastante siniestro.

A estas alturas y con todas las “conspiraciones” que con el tiempo han demostrado ser realidad, me creo 100% lo que contó hace años Mel Gibson sobre Walken.

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El tratamiento que la prensa da a Menchu es considerablemente diferente al que dió al padre separado que desapareció en el mar junto a sus dos descendientes.
 
Te creo.
Tuve una pareja que llevó el coche al taller porque cuando ponía el intermitente, la luz se apaga y encendía constantemente.
Pero sabía arrancar y apagar el motor.
Al lado de esta señora era una eminencia.
 

Un empresario español desaparece tras caer de su barco entre Sicilia y Grecia: su mujer pasó tres días a la deriva y le oyó gritar "¡Menchu, apaga el motor!"​

Juan José Mutilba, de 66 años, se precipitó al mar tras resbalar mientras pescaba un atún durante una travesía entre Sicilia y Grecia y permanece desaparecido desde el martes.

Efectivos de Salvamento Marítimo buscan al empresario español Juan José Mutilba Obregón, de 66 años, desaparecido desde el pasado martes después de caer al mar desde su embarcación durante una travesía entre Sicilia y Grecia. Su mujer, Carmen (67), que viajaba con él, permaneció tres días sola y a la deriva a bordo del barco, sin cobertura para pedir ayuda, hasta que finalmente pudo contactar con tierra.

"Ahora estamos en la marina de Pilos, pero sabemos muy poco. Nos dicen que la búsqueda sigue activa, aunque no tenemos más información", explica a EL MUNDO Sergio Mutilba, descendiente del desaparecido, que se ha desplazado hasta la localidad mientras continúan las labores para localizar a su padre.

Mutilba se había prejubilado y dedicaba buena parte de su tiempo a navegar junto a su mujer. "Llevaban unos meses de descanso recorriendo el mundo. Siempre estaban por Italia, Francia, Grecia...", relata su descendiente. El pasado lunes, ambos zarparon de Siracusa, en Sicilia, con destino a Pilos, en la costa griega. La travesía transcurrió con normalidad hasta la mañana siguiente.

Según la reconstrucción de la familia, Juan José había pescado un atún y se encontraba limpiándolo cuando resbaló, posiblemente con la sangre del animal, y cayó por la borda. Para entonces, la pareja se encontraba ya lejos de la costa. "Mi progenitora le escuchó gritar: 'Menchu, Menchu, apaga el motor', pero ella no supo reaccionar", cuenta Sergio.

Carmen se había sacado años atrás el título de patrón de embarcaciones de recreo, pero no estaba preparada para gobernar sola el barco en aquellas circunstancias. "Se quedó bloqueada, no supo cómo reaccionar y el barco empezó a alejarse cada vez más", explica su descendiente. Juan José quedó atrás en el mar mientras la embarcación seguía avanzando sin que su mujer consiguiera regresar hasta él.

Comenzaron entonces tres días de incertidumbre a bordo. Carmen trató de contactar con los servicios de emergencia, pero se encontraba sin cobertura, a unas 150 millas de la costa, según relata la familia. Permaneció en el barco, donde disponía de comida, entrando y saliendo del camarote para comprobar si recuperaba señal y podía pedir auxilio.

Mientras tanto, un amigo de Juan José, experto en navegación y que seguía habitualmente sus travesías, comenzó a sospechar que algo ocurría al comprobar que la embarcación se había desviado de la ruta prevista. Intentó contactar con él, pero sus mensajes tampoco llegaron por la falta de conexión.

No fue hasta el viernes, tres días después de la caída, cuando Carmen recuperó finalmente la cobertura y consiguió hablar con ese amigo. A partir de ahí se dio la voz de alarma. Salvamento Marítimo español trasladó el aviso a los servicios italianos y griegos y varias embarcaciones acudieron hasta la posición en la que se encontraba. Finalmente, pudieron hacerse con el control del barco y conducirlo hasta Pilos.

La prioridad ahora es encontrar a Juan José. Sergio explica que el aviso ha pasado por los servicios de salvamento de España, Italia y Grecia y que la familia tiene constancia de que el dispositivo continúa activo, aunque lamenta la escasa información que recibe sobre su desarrollo.

"Lo que pedimos es que no paren y que sigan buscando", reclama su descendiente, que considera necesario que las autoridades españolas se impliquen también en el operativo. "Deberíamos hablar con el Ministerio del Interior y ver si se pueden movilizar más medios", añade, con el objetivo de que la búsqueda continúe y la familia pueda conocer con mayor precisión qué recursos se están empleando.

Juan José Mutilba, informático de profesión, estuvo durante años al frente de D'ors Informática y posteriormente desarrolló también una actividad dedicada a la distribución de agua a empresas a través de Mutobre, S.L., negocio que su descendiente asumió el pasado año junto a un socio. Desde su prejubilación, la navegación se había convertido en una de sus principales ocupaciones y recorría habitualmente el Mediterráneo junto a su mujer. Ahora, con Carmen ya a salvo, la familia permanece en Pilos pendiente de cualquier noticia sobre su paradero.

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Oscar cae al mar, la mujer pese a tener el título de patrón no sabe parar el barco porque se queda "bloqueada" y tarda tres días en pedir ayuda.

Pues yo me creo que las cosas sucedieran tal cual las cuenta la noticia. La gente se cree que los yates y el mar son sólo sinónimo de lujo; pero para mí son sinónimo, sobre todo, de peligro.

Uno de los mejores amigos de la familia aprendió a manejar el yate de su padre con 10 o 12 años. El mar le gustaba tanto que estudió Náuticas -o como se llame la carrera- y ha sido durante casi 30 años capitán de petroleros, gaseros, zumeros... Después, se colocó como práctico de uno de los puertos más importantes de España. Y ahí sigue; no habrá muchos tíos con más experiencia marítima que él.

Cuando su padre admitió que estaba demasiado mayor para seguir saliendo al mar, le regaló su yate, una joya de las que ya no se ven. Y un verano que mis descendientes y yo estuvimos pasando unos días con su familia, dijeron de salir a navegar con el yate del abuelo. Cerquita, nada de alejarse mucho.

Casualmente, ese día estaba con ellos una amiga de sus descendientes que, en teoría, estaba acostumbradísima al yate. Y los adultos al mando insistieron mucho en que los chavales se tiraran por popa. Pero, nada más decirlo, uno de sus descendientes avisó de que la radio estaba echando humo, y mis amigos desaparecieron en el interior del yate para solucionarlo.

Justo entonces, la chavala decidió tirarse por proa en vez de por popa. En 30 segundos estaba pidiendo auxilio porque "no sabía nadar tó seguío". Por un momento, se me pasó por la cabeza tirarme a por ella, pero comprendí que moriría en el intento: no podría nadar tanto y, mucho menos, sujetarla a ella, que era mucho más grandona que yo. Y, ante la posibilidad de dejar huérfanos a mis descendientes, decidí seguir viva. De modo que grité para avisar a mis amigos, que salieron rápidamente a cubierta. Y, como pasa siempre en esas situaciones, el motor no arrancaba mientras la niña seguía gritando.

Finalmente, el motor arrancó a la tercera o la cuarta y pudimos rescatarla. Pero si hubiera tardado cinco minutos más, la chavala habría perecid.
Aquello nos provocó a todos tan mal rollo que mis descendientes no tienen intención de volver a subirse a un yate. Tampoco mis amigos lo han vuelto a proponer.

La mujer de la noticia tenía el título de patrón pero probablemente no lleva el barco casi nunca; desde luego, no tenía los años de experiencia que tiene mi amigo; me creo perfectamente que le pasara lo que dicen que le pasó.
 
No me voy a creer lo que diga esa persona. Le habrá dado un golpe, lo habrá tirado al mar, igual con algún peso para que se vaya al fondo, y a vivir la vida. No puede ser que no sea capaz de tirar una palanca para atrás. Pobre descendiente, aunque bueno, no me extrañaría que estuviese en el ajo metido también.
Más sovisticado aún sería ponerle algo en la comida, esperar a que pierda el conocimiento, y luego arrojarlo al mar. Si el cadáver no aparece, asunto resuelto.
 
No sé cómo iría el tema judicial en caso de que la fiscalía de uno de estos países (Italia o Grecia, porque España nunca va a mover un dedo contra una mujer) denunciara de oficio a la mujer por omisión de socorro, negligencia, obtención fraudulenta del carnet, etc. ¿Son aguas internacionales o están bajo jurisdicción italiana o griega?
 
No sé cómo iría el tema judicial en caso de que la fiscalía de uno de estos países (Italia o Grecia, porque España nunca va a mover un dedo contra una mujer) denunciara de oficio a la mujer por omisión de socorro, negligencia, obtención fraudulenta del carnet, etc. ¿Son aguas internacionales o están bajo jurisdicción italiana o griega?
Dicen que estaban a 150 millas de la costa, eso son aguas internacionales. Al ser barco español (suponemos) aplica la ley española.

No habría que descartar que el barco llevase otra bandera, por ejemplo belga o polaca, se pusieron muy de moda hace unos años para evitar la terrible burocracia española. Si fuese ese caso sería competente el país de matricula de la embarcación.
 

Un empresario español desaparece tras caer de su barco entre Sicilia y Grecia: su mujer pasó tres días a la deriva y le oyó gritar "¡Menchu, apaga el motor!"​

Juan José Mutilba, de 66 años, se precipitó al mar tras resbalar mientras pescaba un atún durante una travesía entre Sicilia y Grecia y permanece desaparecido desde el martes.

Efectivos de Salvamento Marítimo buscan al empresario español Juan José Mutilba Obregón, de 66 años, desaparecido desde el pasado martes después de caer al mar desde su embarcación durante una travesía entre Sicilia y Grecia. Su mujer, Carmen (67), que viajaba con él, permaneció tres días sola y a la deriva a bordo del barco, sin cobertura para pedir ayuda, hasta que finalmente pudo contactar con tierra.

"Ahora estamos en la marina de Pilos, pero sabemos muy poco. Nos dicen que la búsqueda sigue activa, aunque no tenemos más información", explica a EL MUNDO Sergio Mutilba, descendiente del desaparecido, que se ha desplazado hasta la localidad mientras continúan las labores para localizar a su padre.

Mutilba se había prejubilado y dedicaba buena parte de su tiempo a navegar junto a su mujer. "Llevaban unos meses de descanso recorriendo el mundo. Siempre estaban por Italia, Francia, Grecia...", relata su descendiente. El pasado lunes, ambos zarparon de Siracusa, en Sicilia, con destino a Pilos, en la costa griega. La travesía transcurrió con normalidad hasta la mañana siguiente.

Según la reconstrucción de la familia, Juan José había pescado un atún y se encontraba limpiándolo cuando resbaló, posiblemente con la sangre del animal, y cayó por la borda. Para entonces, la pareja se encontraba ya lejos de la costa. "Mi progenitora le escuchó gritar: 'Menchu, Menchu, apaga el motor', pero ella no supo reaccionar", cuenta Sergio.

Carmen se había sacado años atrás el título de patrón de embarcaciones de recreo, pero no estaba preparada para gobernar sola el barco en aquellas circunstancias. "Se quedó bloqueada, no supo cómo reaccionar y el barco empezó a alejarse cada vez más", explica su descendiente. Juan José quedó atrás en el mar mientras la embarcación seguía avanzando sin que su mujer consiguiera regresar hasta él.

Comenzaron entonces tres días de incertidumbre a bordo. Carmen trató de contactar con los servicios de emergencia, pero se encontraba sin cobertura, a unas 150 millas de la costa, según relata la familia. Permaneció en el barco, donde disponía de comida, entrando y saliendo del camarote para comprobar si recuperaba señal y podía pedir auxilio.

Mientras tanto, un amigo de Juan José, experto en navegación y que seguía habitualmente sus travesías, comenzó a sospechar que algo ocurría al comprobar que la embarcación se había desviado de la ruta prevista. Intentó contactar con él, pero sus mensajes tampoco llegaron por la falta de conexión.

No fue hasta el viernes, tres días después de la caída, cuando Carmen recuperó finalmente la cobertura y consiguió hablar con ese amigo. A partir de ahí se dio la voz de alarma. Salvamento Marítimo español trasladó el aviso a los servicios italianos y griegos y varias embarcaciones acudieron hasta la posición en la que se encontraba. Finalmente, pudieron hacerse con el control del barco y conducirlo hasta Pilos.

La prioridad ahora es encontrar a Juan José. Sergio explica que el aviso ha pasado por los servicios de salvamento de España, Italia y Grecia y que la familia tiene constancia de que el dispositivo continúa activo, aunque lamenta la escasa información que recibe sobre su desarrollo.

"Lo que pedimos es que no paren y que sigan buscando", reclama su descendiente, que considera necesario que las autoridades españolas se impliquen también en el operativo. "Deberíamos hablar con el Ministerio del Interior y ver si se pueden movilizar más medios", añade, con el objetivo de que la búsqueda continúe y la familia pueda conocer con mayor precisión qué recursos se están empleando.

Juan José Mutilba, informático de profesión, estuvo durante años al frente de D'ors Informática y posteriormente desarrolló también una actividad dedicada a la distribución de agua a empresas a través de Mutobre, S.L., negocio que su descendiente asumió el pasado año junto a un socio. Desde su prejubilación, la navegación se había convertido en una de sus principales ocupaciones y recorría habitualmente el Mediterráneo junto a su mujer. Ahora, con Carmen ya a salvo, la familia permanece en Pilos pendiente de cualquier noticia sobre su paradero.

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Oscar cae al mar, la mujer pese a tener el título de patrón no sabe parar el barco porque se queda "bloqueada" y tarda tres días en pedir ayuda.
Un patrón de barco que no sabe apagar un botón, vaya
 

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