Economía: España no necesita más turistas


Así es, y esto no para de crecer.

Vivo por la zona de Torre del Mar y nunca vi tanto guiri en la estación de buses como este año, será una consecuencia de haber integrado el sistema de transporte con el de Málaga capital porque sino no me lo explico.
 
Opino que no hace falta prescindir del turismo, sino reorientarlo a un turismo de más calidad, con poder adquisitivo, desestacionalizado y liberar recursos para otras actividades; dejar de competir por volumen y empezar a competir por calidad.

Que alguien venga a España a algo más que a tostarse en la playa. Los turistas ni se molestan en arreglarse, tal es el concepto que tienen de nuestro país.

Siempre se echa la culpa a la migración, cuando la verdadera presión la vemos cada verano y mientras fondos internacionales compran más y más edificios para hacer de España un solar con literas para Instagram.

Quién genera más riqueza? Los trabajadores migrantes (los nuevos proletarios) trabajando o el turista? o no será que los primeros son condición necesaria de la riqueza que "generan" los segundos? quién infla los precios y pint el mercado? El que especula con inmuebles, o el que viene con una mano delante y otra detrás?

Si se regala el país a los fondos cualquier país con dos dedos de frente debe freírlos a impuestos u obligarles a reinvertir beneficios en vivienda social a mansalva. O fuera.

Eso es PATRIOTISMO.
 
​





























Y ninguno de esos países a excepción de España, basa su economía en el turismo. Además de que somos un país de 40 millones e importamos 100.
De la IA a grandes rasgos.

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Opino que no hace falta prescindir del turismo, sino reorientarlo a un turismo de más calidad, con poder adquisitivo, desestacionalizado y liberar recursos para otras actividades; dejar de competir por volumen y empezar a competir por calidad.

Que alguien venga a España a algo más que a tostarse en la playa. Los turistas ni se molestan en arreglarse, tal es el concepto que tienen de nuestro país.

Siempre se echa la culpa a la migración, cuando la verdadera presión la vemos cada verano y mientras fondos internacionales compran más y más edificios para hacer de España un solar con literas para Instagram.

Quién genera más riqueza? Los trabajadores migrantes (los nuevos proletarios) trabajando o el turista? o no será que los primeros son condición necesaria de la riqueza que "generan" los segundos? quién infla los precios y pint el mercado? El que especula con inmuebles, o el que viene con una mano delante y otra detrás?

Si se regala el país a los fondos cualquier país con dos dedos de frente debe freírlos a impuestos u obligarles a reinvertir beneficios en vivienda social a mansalva. O fuera.

Eso es PATRIOTISMO.
Cuando se hace lo que dices del turismo de calidad, muchos protestan porque veranear en su país es muy caro. La cuestión es protestar por todo.
 
Ni te cuento de los falsos turistas que entran por Barajas. Esos no es que no se necesiten más, si no que se necesita que se marchen los que están por aquí
 
Precisamente. Si para que el turismo aporte al PIB hay que asumir expulsión de vecinos, trabajadores que no pueden pagar una vivienda, precariedad y destrucción del territorio, entonces el problema no es cuánto aporta, sino qué modelo de turismo se está permitiendo y a quién beneficia.

Y no, no basta con decir que es culpa de los gobernantes. Los gobernantes son quienes tienen que regularlo, sí, pero el modelo turístico y quienes se lucran de él también tienen responsabilidades. La solución no es elegir entre turismo o gobierno: es exigir que el turismo esté sometido al interés general.

Porque si la respuesta a los efectos negativos del turismo es siempre 'que el Gobierno lo arregle', entonces ya estás reconociendo que el modelo actual genera beneficios privados y costes que acaba pagando toda la sociedad.

El precio de la vivienda no tiene origen en el turismo, sino en el inmenso crecimiento de población sin aumentar el parque de viviendas disponibles sumado a leyes proocupacion que ha espantado a los que más tienen que perder si le sale rana el inquilino, y que son la mayoría. El turismo se aloja en centros históricos, que arregle casas viejas a un coste inasumible para una familia normal y en hoteles, que poco afecta al precio la vivienda. Si todos los apartamentos turísticos, que son además viviendas pequeñas, se dedicarán a alquiler como vivienda, iba a poder aliviar el problema de la vivienda en una ciudad turística como Sevilla un 1% a lo sumo. Por no decir que vivir en el casco histórico puede ser un incordio para la mayoría de los trabajadores, porque tener coche es imposible. Además, nos olvidamos que los que tienen apartamentos turísticos son pequeños inversores que además para disponer los apartamentos ha tenido qué contratar un arquitecto y una constructora y comprar los materiales para convertir una casa vieja en 10 apartamentos, dando con ello algo de trabajo.
 
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los paises turísticos : México, Cuba, Republica Dominicana, Tailanda, Vietman, Indonesia, Colombia...

El turismo solo trae pobreza

Ahhhhh, es verdad. Que esos países antes eran ricos, pero decidieron apostar por el turismo, ya han superado como potencias turísticas como Francia, Italia y España, pero se han vuelto pobres y ese va a ser nuestro destino.
 
Y ojo, estamos en vacas fuertes. Un escenario donde el sector turismo es especialmente premiado.
EL turismo es muy bueno, cuándo se gestiona con cabeza.
España debería ser un destino selecto y caro. Y debería mirarse con lupa el tema de la compra de vivienda por extranjeros, por ejemplo algo tan simple como un IBI estratosférico, que se bonificase luego, salvo que seas residente fuera de España.
 

España no necesita más turistas​


España no necesita un turista más. No porque haya que levantar una empalizada en los Pirineos o devolver a los ingleses a sus lluvias. No necesitamos otro turista porque, después de casi cien millones al año, contar personas ha dejado de ser una forma inteligente de medir el éxito.

El turismo trajo divisas cuando apenas las teníamos, abrió el país, creó empleo, transformó nuestras costas y contribuyó incluso a cierta educación sentimental de una sociedad que descubría que Europa existía. Los éxitos económicos también merecen gratitud, pero no convertirse en dogmas.

En 2025 llegaron a España 96,8 millones de turistas internacionales. Otro récord. En los cinco primeros meses de este año ya fueron 36,8 millones, un 5% más. El gasto crece incluso más deprisa y eso está bien. Pero el Gobierno considera probable alcanzar este año los cien millones y la cifra posee esa fascinación infantil que ejercen los números redondos. Después vendrán ciento cinco. Luego ciento diez. La pregunta que casi nunca hacemos es para qué.

En economía importa mucho el margen. El primer turista que llegó a una playa casi vacía produjo un beneficio enorme. Justificó el hotel, el restaurante, el vuelo y muchos empleos que antes no existían. El turista cien millones llega a un país muy distinto. Necesita también una cama, agua, transporte, energía y unos metros cuadrados de ciudad o de costa durante unos días. Genera renta, por supuesto, aunque también utiliza recursos cuyo valor alternativo ha crecido extraordinariamente.

Ese es el problema de los récords. Suman los beneficios y esconden los costes. El gasto del visitante aparece con admirable precisión en las estadísticas. Resulta bastante más difícil medir la congestión, el espacio ocupado, las infraestructuras adicionales o el efecto que produce sobre una ciudad que una vivienda resulte más rentable durante tres noches que durante todo un mes. El PIB sabe contar muy bien una cerveza vendida. Tiene más dificultades para valorar que el camarero que la sirve ya no pueda vivir cerca del bar.

Ningún empresario serio intentaría maximizar indefinidamente el número de clientes sin preguntarse cuánto gana con el siguiente. En España celebramos cada récord de visitantes como si un país fuese un parque temático cuya única desgracia consistiera en que quedasen entradas sin vender.

Cuando servir, alojar, transportar y entretener a una población flotante gigantesca ofrece retornos inmediatos, otras actividades tienen que competir por esos mismos trabajadores, locales, viviendas y recursos. El peligro no es que el turismo vaya mal. Es exactamente el contrario. Que vaya tan bien que resulte demasiado cómodo seguir haciendo lo mismo.

España conoce esa tentación. Hubo un tiempo en que construir viviendas parecía una fuente inagotable de prosperidad. Cada grúa confirmaba el éxito de la anterior hasta que descubrimos que una economía puede especializarse demasiado incluso en aquello que sabe hacer magníficamente. No hay ninguna razón para esperar a una crisis para hacernos esa pregunta con el turismo.

La solución tampoco consiste en buscar un turismo de lujo que sustituya cien chanclas por un yate. El visitante rico ocupa espacio, consume recursos y también transforma los precios. Se trata de abandonar la obsesión por la cantidad y preguntarnos qué turismo aumenta más el bienestar de quienes viven aquí. Más gasto por visitante puede ser parte de la respuesta. También la desestacionalización, la dispersión territorial, una mejor productividad y, llegado el caso, aceptar que algunos lugares sencillamente no necesitan crecer más.

Machado escribió que todo necio confunde valor y precio. Nosotros corremos el riesgo de confundir valor y volumen. Noventa millones, cien millones, ciento diez millones. Ya son muchas las ciudades españolas que han perdido el alma.

Francisco Rodríguez Fernández es catedrático de Economía de la Universidad de Granada (UGR) y director del Área Financiera y Digitalización de Funcas.

Lo que no necesita son más forasteros en condiciones de explotación.
 
El precio de la vivienda no tiene origen en el turismo, sino en el inmenso crecimiento de población sin aumentar el parque de viviendas disponibles sumado a leyes proocupacion que ha espantado a los que más tienen que perder si le sale rana el inquilino, y que son la mayoría. El turismo se aloja en centros históricos, que arregle casas viejas a un coste inasumible para una familia normal y en hoteles, que poco afecta al precio la vivienda. Si todos los apartamentos turísticos, que son además viviendas pequeñas, se dedicarán a alquiler como vivienda, iba a poder aliviar el problema de la vivienda en una ciudad turística como Sevilla un 1% a lo sumo. Por no decir que vivir en el casco histórico puede ser un incordio para la mayoría de los trabajadores, porque tener coche es imposible. Además, nos olvidamos que los que tienen apartamentos turísticos son pequeños inversores que además para disponer los apartamentos ha tenido qué contratar un arquitecto y una constructora y comprar los materiales para convertir una casa vieja en 10 apartamentos, dando con ello algo de trabajo.
Así es
Conozco pueblos y villas del norte de España donde estos últimos años han crecido los colombianos a números de locura
Eso es lo q mata la oferta
 
España no necesita menos turismo. Necesita dejar de comportarse como un hotel que presume de ocupación al 100 % mientras sus empleados no pueden permitirse vivir en el barrio.
si si necesita menos turismo
y mas industria
sobretodo militar.
teniendo en cuenta que quien nos vende las armas es aliado de nuestro enemigo
 

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