Noticia: Psicóloga en el ABC:"Hay un enorme problema de compromiso, por eso no hay parejas. La culpa es de los hombres"

Psicóloga en el ABC:"Hay un enorme problema de compromiso, por eso no hay parejas. La culpa es de los hombres"
Todo es culpa de los hombres, nunca de ellas:
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Todo mentira, el ABC se saca los datos de la nada. Datos: el 80% de las mujeres quieren con el 20%, para qué te vas a comprometer si tienes una proporción de 4 a 1. Cuatro de cada 5 hombres son ya pasivos, el otro se deja la vida al servicio de las damas.
Y para complicar la cabeza a las damas ahí va eso, calentito.

Estos son los trabajos con las tasas de divorcio más altas y más bajas.​

Por Tyler Durden
Miércoles, 10 de junio de 2026 - 12:55 p. m.
Los actuarios tienen la tasa de divorcio más baja de Estados Unidos, con un 14,2%.

En el otro extremo, varias profesiones registran tasas de divorcio cercanas al 48%, lo que pone de manifiesto una marcada brecha en el mercado laboral estadounidense.

Utilizando datos de la Encuesta sobre la Comunidad Estadounidense recopilados por FlowingData, Dorothy Neufeld, de Visual Capitalist, creó el siguiente gráfico que clasifica las ocupaciones con las tasas de divorcio más altas y más bajas entre más de 500 empleos.

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Uno de los hallazgos más sorprendentes de la clasificación es que las profesiones del sector sanitario aparecen en ambos extremos. Los médicos, dentistas y fisioterapeutas se encuentran entre las profesiones con menor índice de divorcio en Estados Unidos, mientras que los auxiliares de atención domiciliaria, los auxiliares psiquiátricos y los enfermeros prácticos se sitúan entre las de mayor índice.

Este contraste sugiere que los horarios, las condiciones laborales y la estructura del puesto de trabajo pueden desempeñar un papel más importante que el sector industrial por sí solo.

Los empleos con las tasas de divorcio más bajas​

Las ocupaciones con menor índice de divorcios en Estados Unidos son sorprendentemente similares. La mayoría requiere años de estudios superiores, licencia profesional o conocimientos técnicos especializados.

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La educación parece ser un factor. Las investigaciones basadas en censos muestran que las tasas de divorcio generalmente disminuyen a medida que aumentan los niveles educativos.

Las personas con solo un diploma de escuela secundaria experimentaron una tasa de divorcio del 38,8%, en comparación con el 30,1% para aquellos con un título de asociado y el 25,9% para aquellos que poseen al menos una licenciatura.

Cabe destacar que entre las ocupaciones con menor índice de divorcio en Estados Unidos no solo se incluyen profesionales con altos ingresos, como médicos y dentistas, sino también clérigos, una de las pocas profesiones con salarios modestos dentro de este grupo.

Los empleos con las tasas de divorcio más altas​

Los teleoperadores, los conductores de autobús, los camareros, los auxiliares de atención domiciliaria, los auxiliares psiquiátricos, los trabajadores de casinos y el personal de seguridad se encuentran entre las ocupaciones con mayor índice de divorcios en Estados Unidos, con tasas que superan el 45%.

Las ocupaciones que se encuentran en el extremo opuesto de la clasificación comparten un conjunto diferente de características. Muchas implican horarios irregulares, trabajo por turnos, responsabilidades de cara al público o condiciones laborales emocionalmente exigentes.

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Los horarios laborales podrían ser parte de la explicación. Un estudio histórico realizado con más de 3400 parejas casadas reveló que los horarios irregulares, como los turnos nocturnos, se asociaban con una probabilidad significativamente mayor de separación o divorcio que el trabajo diurno regular.

Otras investigaciones han relacionado el trabajo en turnos nocturnos con una mayor inestabilidad matrimonial y un mayor conflicto entre el trabajo y la familia, especialmente en el caso de los padres primerizos.

La sorprendente brecha en la atención médica​

Uno de los hallazgos más sorprendentes de la clasificación es que las ocupaciones relacionadas con la salud aparecen en ambos lados.

Los médicos, cirujanos, dentistas, fisioterapeutas, optometristas y asistentes médicos se encuentran entre las profesiones con menor índice de divorcio en Estados Unidos.

Sin embargo, los puestos de apoyo en el sector sanitario cuentan una historia muy diferente. Los auxiliares de atención domiciliaria, los auxiliares psiquiátricos, los enfermeros prácticos, los paramédicos y otros trabajadores de apoyo sanitario se encuentran entre las ocupaciones con mayor índice de divorcio.

Esta disparidad sugiere que las condiciones laborales pueden ser tan importantes como el sector. Los trabajadores del sector sanitario pueden enfrentarse a horarios, niveles de autonomía, requisitos formativos y presiones laborales muy diferentes, incluso atendiendo a poblaciones de pacientes similares. En otras palabras, dos personas pueden trabajar en el sector sanitario y experimentar presiones en sus relaciones laborales completamente distintas según su función.

Lo que revelan las clasificaciones​

Las clasificaciones sugieren que la ocupación y la vida familiar pueden estar más interconectadas de lo que muchos creen. Si bien ninguna profesión determina el éxito de un matrimonio, factores como los horarios laborales, los niveles de estrés, el nivel educativo y la autonomía en el trabajo parecen estar relacionados con resultados de divorcio muy diferentes.

La brecha en el sector sanitario es quizás el ejemplo más claro. Las personas que trabajan en la misma industria pueden enfrentarse a presiones relacionales completamente diferentes según el puesto que ocupen.

Para obtener más información sobre este tema, consulte este gráfico sobre los 30 trabajos mejor pagados de Estados Unidos.

El matrimonio beneficia la esperanza de vida de los hombres más que la de las mujeres.​

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Por Tyler Durden
Miércoles, 10 de junio de 2026 - 11:45 a. m.
Un dato en particular ha causado recientemente gran asombro, confusión y también indignación en internet.

Como detalla Katharina Buchholz de Statista a continuación, se ha descubierto que los hombres se benefician más del matrimonio en términos de esperanza de vida que las mujeres.

En otras palabras, que los hombres viven vidas más largas y saludables si cuentan con el apoyo de su cónyuge, mientras que las mujeres no ven el mismo apoyo para prolongar su duración y calidad de vida.

Sin embargo, la idea de que los hombres roban años de vida a sus esposas y básicamente se los añaden a la suya no está respaldada por la mayoría de las investigaciones sobre el tema.

Sin embargo, las diferencias en cómo la vida de hombres y mujeres se ve afectada por el matrimonio o la falta de este siguen siendo significativas.

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Encontrarás más infografías en Statista.

En general, las mujeres tienden a vivir más tiempo y con mejor salud que los hombres por diversas razones, entre ellas una mayor conciencia sobre la salud y una tendencia a evitar conductas de riesgo, así como factores genéticos y hormonales. Un estudio publicado en 2020 en la revista SSM – Population Health muestra que, a los 65 años, se esperaba que las mujeres estadounidenses vivieran entre 19 y 21 años más, mientras que para los hombres estadounidenses esta cifra se situaba en torno a los 16 a 18,5 años. Sin embargo, la clave reside, una vez más, en los detalles, y esto se hace evidente al analizar las diferencias según el sesso y el estado civil.

Aquí, los hombres casados de 65 años ganan casi 2,5 años de esperanza de vida en comparación con sus homólogos solteros de la misma edad, lo que mejora significativamente su perspectiva de vida. Los datos muestran cómo tener cónyuge acerca la esperanza de vida de los hombres casados a la de las mujeres solteras, algo muy significativo si se considera la importancia fundamental que ha tenido la mayor longevidad femenina a lo largo de las épocas y culturas. Por otro lado, las mujeres casadas y solteras tienen una esperanza de vida más similar. Sin embargo, el matrimonio también beneficia a las mujeres y aumenta su esperanza de vida, aunque solo sea en 1,8 años de media en comparación con las mujeres solteras.

Otro estudio realizado con daneses de 50 años muestra que los hombres se beneficiaban de una mayor esperanza de vida de unos ocho años gracias al matrimonio, mientras que las mujeres casadas podían esperar vivir aproximadamente cinco años más que las solteras. Esto supuso un aumento del 60 % en la esperanza de vida de los hombres, en comparación con el 33 % que hallaron investigadores estadounidenses en personas de 65 años. Un estudio realizado en Asia incluso halló beneficios del matrimonio en la reducción de la mortalidad solo en hombres, pero no en mujeres, concluyendo que los matrimonios asiáticos más tradicionales, donde las mujeres asumen gran parte de las tareas domésticas y de crianza de los descendientes, además de un posible empleo, podrían anular cualquier beneficio potencial.

El papel que desempeñan las mujeres en el matrimonio como planificadoras y facilitadoras de la atención médica, así como promotoras de hábitos saludables, se hace evidente al observar la esperanza de vida de los hombres divorciados y viudos. En Estados Unidos, esta se sitúa prácticamente al mismo nivel que la de los hombres solteros al considerar a los 65 años. En el caso de las mujeres estadounidenses, las diferencias tampoco son tan marcadas. Incluso si una mujer está divorciada o viuda, su esperanza de vida sigue siendo algo superior a la de una mujer soltera, lo que pone de manifiesto cómo las mujeres se benefician de las ventajas generales del matrimonio, y no solo de su cónyuge. Estas ventajas se manifiestan en forma de las llamadas protecciones matrimoniales, como la adopción de mejores hábitos, una mejor salud mental y una mayor conexión social. También se explican a menudo por la llamada selección matrimonial, la idea de que quienes logran casarse ya parten con una perspectiva de vida más favorable.

Sin embargo, investigaciones recientes sobre estos factores han añadido una distinción importante a estas teorías. Se constata que, si bien en general los matrimonios tienden a brindar beneficios a la mayoría de las personas, esto no significa que todos los matrimonios sean beneficiosos. Un matrimonio infeliz o uno que imponga muchas cargas adicionales a uno o ambos cónyuges puede disminuir significativamente los efectos positivos del matrimonio. Asimismo, las pequeñas diferencias en la esperanza de vida entre mujeres casadas, divorciadas, viudas y solteras podrían ocultar una serie de resultados más diversos para las mujeres.

Si bien los beneficios que obtienen los hombres del matrimonio parecen ser más generalizados y típicos, las mujeres también pueden encontrar resultados positivos en un matrimonio que les va bien, pero muchas pueden experimentar efectos mínimos o incluso adversos, lo que da lugar a una visión menos clara del matrimonio y la longevidad femenina.
 

Vaya, el ABC intentando vendernos la moto de que el problema es que los hombres no se comprometen. Como si no hubiera datos que llevan años circulando.

La tabla esa de divorcios por profesión es una obviedad para cualquiera que haya bregado en el mundo real. Los médicos y actuarios tienen un 14% de divorcio porque tienen pasta, horarios predecibles (relativamente) y pueden negociar en términos de igualdad. Los teleoperadores y cuidadores rozan el 48% porque viven al límite, turnos malos, sueldos bajos y estrés constante. No es casualidad que las profesiones con más estudios y mejores condiciones tengan menos fracaso matrimonial. El factor económico es transversal, da igual lo que digan las sociólogas de salón.

La gracia de la noticia es que mezclan churras con merinas. Una psicóloga en el ABC dice "hay problema de compromiso, culpa de los hombres" y al mismo tiempo Zero Hedge suelta que el matrimonio alarga 2,5 años la vida de los tíos pero solo 1,8 la de las tías, y que las mujeres casadas no ganan tanto como los hombres casados.

Ahí está la clave: la institución matrimonial beneficia más a ellos que a ellas en términos de longevidad y salud, pero son ellas las que inician el 75% de los divorcios. ¿Casualidad? Cuando una mujer se casa y descubre que es la enfermera, la secretaria, la gestora del hogar y la que pone la cara ante el sistema sanitario, pues lógica pura que salga por patas. Lo que no dicen los artículos es que la tasa de divorcio la inflan ellas precisamente porque se dan cuenta de que el contrato no es equitativo.

El rollo del ABC es la enésima cortina de humo para que los demás sigan remando. Prefieren echarle la culpa a la "falta de compromiso" o a las "leyes" que reconocer que el matrimonio tradicional se ha convertido en un chollo para el hombre y un lastre para la mujer. Si a eso le sumas que el Estado ya no te obliga a aguantar, pues pasa lo que pasa: la gente se casa menos y se divorcia más.

Que se casen entre ellos, como bien dices, y nos dejen en paz con el tema del compromiso. Al loro, que el remo no se va a remar solo.
 

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