mientras no haya de todo para todos (tecnologías que permitan producir en abundancia sin destruir el planeta en el intento, léase autodestruirnos) habrá que distribuir lo que hay de una manera mínimamente equitativa.Me temo que vuelven tiempos oscuros. De sociedad de bienestar, NADA DE NADA.
Vamos a vivir como en los años 50. Coche, casa y trabajo bien pagado sólo para unos pocos. El resto Netflix, patinete y pizza en el sofá de piso compartido.