Ese es el verdadero problema de la vivienda. La vivienda y todo lo que se produce en Occidente, desde los coches, hasta el ganado, pasando por toda y cada una de las actividades vitales. El apilamiento de normas, regulaciones, restricciones insalvables que crean oligopolios y corruptelas, hacen inviable el emprendimiento, encarecen lo más básico. El exceso de regulación y burocracia hace inviable la prosperidad. Y solo justifica por qué tanta gente vive tan bien sin producir ni aportar nada a la sociedad.
En el caso de bienes básicos, como la vivienda, el agua, el campo, etc... es descarado.
Tener que suplicar al señor feudal que te deje hacer una casa y someterte a todos sus caprichos volubles y los de su corte extractora y vividora. Pagando un diezmo asfixiante de por vida, es la causa principal de la sobrevaloración de la vivienda. Estas normas son una confiscación encubierta de las tierras, derechos y libertades. Y la manera que utiliza el estado feudal para ocultar su voracidad extractora culpando a quien realmente ofrece algo necesario para el resto de la sociedad, produce y trabaja, del robo de las élites.
Es lo mismo que los impuestos al trabajo. ¿Por qué el estado no cobra los impuestos directamente a los trabajadores en vez de utilizar las empresas como recaudadores? Por que el papel de malo lo hace el empresario, cuando solo es un mero recaudador. ¿No sería más lógico que el empresario entregase el salario bruto que paga al trabajador y luego este saldase sus deudas directamente con la administración? ¿Qué problema habría, en la era de la informática? Pues ya os lo digo yo, que se vería realmente de dónde procede el verdadero expolio.
Con la vivienda lo mismo. Yo he estado en estos temas. Para urbanizar un terreno de forma privada, el estado, a través de los ayuntamientos, te obliga a acatar sus criterios urbanísticos creados por funcionarios que nada tienen que perder y te hacen bailar durante años cual oso amaestrado.
Una vez tragas con lo que te han encajado en esos planes urbanísticos, pasas a la siguiente pantalla, debes hacer y corregir innumerables veces al antojo del funcionario de turno costosos planos y proyectos, hechos por universitarios que no se enteran de nada pero cobran fortunas por firmar dibujitos y sellarlos con su sello del colegio profesional de turno, toda esta gente marca los tiempos y os aseguro que no se estresan lo más mínimo. Hasta obtener las licencias y permisos para empezar a urbanizar "tus" terrenos, por el camino has pagado planos y mordidas a decenas de listos para poder avanzar.
Superado el reto, accedes a otra pantalla. Obtenidas las licencias empiezas a meter pasta en maquinaria para, de tu bolsillo, hacer calles, desagües, pasar líneas eléctricas... todo según normas cambiantes y asfixiantes. Una vez has conseguido no arruinarte en el intento durante años, ya que todo el proceso puede durar hasta 4 años, aparecen nuevamente los funcionarios a comprobar que todo esté de su gusto, que no necesariamente debe ser el mismo que cuando empezaste 4 años antes, tomándose el tiempo que les sale, sin prisas ni agobios, mientras tú pagas avales y créditos. Si algo no les parece bien, por el camino han cambiado la norma o quieren más mordida, pues a rectificarlo y pagar de nuevo. Si tienes suerte, buenos contactos y se dan por satisfechos, vas al notario y regalas al ayuntamiento las vías públicas y el 10% de las parcelas para que las vendan por su cuenta, haciéndote la competencia. A eso le sumas las compañías de suministros de agua y luz y todas las infraestructuras que te hacen pagar a cambio de que te suministren los servicios básicos aguantando los tiempos de espera que te toquen en suerte.
Una vez superada la pantalla anterior y habiendo pasado un mínimo de 4-5 años con tu dinero y sus intereses bancarios enterrados allí, empiezas a construir. Nuevamente listos sellando dibujitos, funcionarios caprichosos exigiendo memeces, normas, normas y más normas, hasta el aburrimiento, burocracia, retardos... en fin, lo normal hasta que un día consigues que entren los albañiles y empiecen a apilar tochos. En ese momento afrontas un nuevo reto.
Constructores, presupuestos que no se cumplen, imprevistos, errores, chapuceros, subcontratas... Intentas controlar que no te estafen demasiado. Nuevamente aguantando arquitectos que solo explotan becarios. Dinero, retrat, más dinero, imprevistos, errores de los listos que pagas tú... hasta el final del nuevo nivel del juego.
Finalizada la pantalla de la construcción, nuevamente, listos y funcionarios entran a comprobar si tras 6 años, cumples con las nuevas normas, evidentemente entre el arquitecto y el funcionario de turno, te encomiendas a la virgen para que sea leve y rápido. En este punto, estás tan asfixiado que pagas lo que sea para que vaya todo lo más rápido posible, ya no importa el dinero, importa terminar. Evidentemente eso lo aprovechan unos y otros a base de bien. Cuando consigues pasar este último reto, te lanzas a vender, lo que aún no has vendido a precio reducido para ir avalando créditos e ir pagando. Según zonas, además tienes obligación de dejar en VPO un porcentaje de viviendas (hasta un 30%), todo un chollo.
Por todo ese periplo el estado ha cobrado IVA, compra-ventas, licencias, permisos de miles de euros, avales, garantías....
Pero la culpa del precio de la vivienda es del malvado propietario y el promotor, que son los únicos que se hacen ricos sin hacer nada.
Quizás hubo buenos tiempos pero hoy en día, el alto precio de la vivienda no se debe ni a la codicia ni al precio de producción, se debe a la cantidad de intermediarios y cargas que la sangran. Y todo eso lanza la vivienda en manos de oligopolios que son los únicos con capacidad para superar el muro de la burocracia.
Cuando veáis a los políticos azuzar al populacho contra algún grupo, tener por seguro que están ocultando su culpa y su populismo. Me gustaría ver a qué precio vendería los pisos la Belarra, si tuviese que trabajar. Si solo por pasear por el ministerio y decir patidifuseces populistas cobra 100K al año, ¿cuánto pediría ella por trabajar?
Si hasta en los Simpsons lo describieron.