He estado estos días leyendo sobre las frecuencias en las que opera la telefonía 5G en comparación con otras tecnologías más antiguas, y la verdad es que es para poner los pelos de punta:
El pasado mes de junio o julio se subastaron las frecuencias en las que los operadores de telefonía van a prestar servicio de 5G en España (igual que en Europa), y las frecuencias están en la banda de 3.500 MHz (o 3,5 GHz), que van de los 3,5 GHz a los 3,8 GHz. Es una auténtica burrada, ya que esa banda se encuentra dentro de las denominadas "microondas", y para que os hagáis una idea, los microondas domésticos que usamos para calentar el desayuno operan con una frecuencia de 2,45 GHz, o sea, bastante menos que la telefonía 5G. Es cierto que el foco de microondas doméstico se encuentra a mucha menos distancia que nuestros cuerpos de las antenas 5G; pero aún así es una auténtica barbaridad.
Pero lo más llamativo es que otra de las bandas para el despliegue del 5G es la de 26 GHz (sí, casi 8 veces más potente que la anterior). Esta banda de frecuencias está aún sin licitar y se prevé su uso para situaciones tasadas, y será la que más velocidad ofrecerá pese a su corto alcance (en las radiofrecuencias, cuanto más alta es la frecuencia, se gana en nitidez, pero se pierde en alcance). Pensad la burrada que puede ser que nos emitan desde las antenas 5G un chorro de microondas con 26.000MHz de frecuencia (y se supone que con un montón de watios de potencia). Esto es para "cocer" cerebros, sin duda.
En cualquier caso, conviene que os fijéis en los números que expongo, porque la situación en la que estamos y la que viene con el 5G es francamente para asustar.