No deja de ser un récord y ya sabéis que tanto por arriba como por abajo no los considero indicadores importantes, por si os interesa lo que en mi opinión es destacable:
En el año 1.956 además de ese récord en algunas zonas de España se pasaron dos semanas literalmente siberianas. En las inmediaciones de Cedrillas (Teruel) sitio con poca población pero no deshabitado, ni alta montaña ni desértico, se superaron los -25° negativos en el termómetro de la plaza del pueblo, no se sabe la lectura real porque no había más graduación negativa pero según el observador los -27° se podrían dar como seguros y a partir de ahí puede que menos incluso. En la misma semana la máxima diurna no sobrepasó los -8° y las semanas adyacentes tanto anteriores como posteriores las máximas no sobrepasaron los 3° unos pocos días. Hubo episodios de nevadas y ventisca mezclados con frío seco, la mayoría de gente no salió en un mes de casa.
En tiempos recientes durante el notable mes de febrero de 2.005 que casi todos recordaréis, un testigo presencial me comentó que el termómetro electrónico de una farmacia, de la zona anteriormente citada, marcaba -16,5 cerca de mediodía, aunque esos termómetros no los considero muy fiables o al menos no tanto como los analógicos antiguos cuyo principal error se debía al observador humano.
Veremos lo que da de sí este episodio.
En el año 1.956 además de ese récord en algunas zonas de España se pasaron dos semanas literalmente siberianas. En las inmediaciones de Cedrillas (Teruel) sitio con poca población pero no deshabitado, ni alta montaña ni desértico, se superaron los -25° negativos en el termómetro de la plaza del pueblo, no se sabe la lectura real porque no había más graduación negativa pero según el observador los -27° se podrían dar como seguros y a partir de ahí puede que menos incluso. En la misma semana la máxima diurna no sobrepasó los -8° y las semanas adyacentes tanto anteriores como posteriores las máximas no sobrepasaron los 3° unos pocos días. Hubo episodios de nevadas y ventisca mezclados con frío seco, la mayoría de gente no salió en un mes de casa.
En tiempos recientes durante el notable mes de febrero de 2.005 que casi todos recordaréis, un testigo presencial me comentó que el termómetro electrónico de una farmacia, de la zona anteriormente citada, marcaba -16,5 cerca de mediodía, aunque esos termómetros no los considero muy fiables o al menos no tanto como los analógicos antiguos cuyo principal error se debía al observador humano.
Veremos lo que da de sí este episodio.
