Muy buena reflexion y gracias por descubrirme el oscurantismo con que Boris quiere engañar a los Brexiters. Va a ser mayor engaño que la que hizo Puigdemont a los separatas.
@Pat, comprate nivea que para finales de este mes vas a tener que hundir tu sonrojadito pandero ingles en el bote de pomada.
El error de Theresa May fue creer que podía contentar a todo el mundo y hacer del Brexit un éxito, intentó cuadrar el círculo, contentar a los brexiteers sobre todo a los más extremistas y al mismo tiempo negociar un acuerdo con la Unión Europea que fuese prácticamente lo mismo que estar dentro pero estando fuera, con las ventajas de los acuerdos pero sin que apareciese la bandera de la Unión, aprovecharse de las instituciones europeas, tener voz pero no voto, no estar en la unión aduanera oficialmente pero sí de facto, no "obedecer" las normativas europeas pero tenerlas en cuenta... así podría decirle a los brexiteers que estaban fuera y a los remainers que legalmente estaban fuera pero en la práctica era lo mismo que estar dentro
Y eso es algo totalmente imposible, como dijo un experto británico que asesoró al gobierno canadiense en la firma de su acuerdo, la Unión Europea (y Estados Unidos) no "negocian" en el sentido de ceder y aceptar, como son tan grandes y tan poderosos, lo que hacen es poner sobre la mesa sus principios y después ajustar detalles, sobre todo en forma y plazos, pero en lo básico no ceden ni un milímetro. A los suplicantes (y el Reino Unido se ha convertido en un suplicante) lo que les queda es aceptar lo que les toca y portarse bien, porque el premio es comercio libre con el mayor bloque económico del planeta
Y eso es ley de vida, el grande impone su voluntad
Lo he comentado alguna vez, hace 4 años me estuve implicado en la negociación de la renovación de un contrato entre mi empresa y una multinacional. La multinacional (que llevaba trabajando con nosotros 9 años y estaban muy contentos) sacó a concurso el contrato e invitó a cualquier empresa a participar. Lo primero que miraban era la oferta técnica, descartando a la mitad en el pliego, los que pasaban ese filtro eran auditados, con visitas a nuestros laboratorios, reuniones con los que estábamos en el proyecto...
La última parte era las condiciones económicas y legales, y eso se hizo por skype, prepararon una presentación y en 10 minutos nos dijeron que nuestra oferta era demasiado cara, que podían obtener el servicio por la mitad pero que como ya teníamos una relación de 9 años nos permitían un 30% más que la media del resto de ofertas, que los pagos serían en euros, a 90 días y según legislación suiza. Y que teníamos una semana para contestar. Nosotros les pedimos que por lo menos pago en libras y a 30 días y dijeron que no, que lentejas. Esa era la "negociación" que hacen las multinacionales
Y esto sucedió delante del que había creado el proyecto, un tipo inglés majísimo con el que me había tomado cervezas varias veces y nos llevábamos muy bien. Al final, los sentimientos personales no cuentan, cuando habla el del departamento de finanzas, el resto nos callamos. Negocios, cada uno mira por lo suyo
Y en esto el Boris está siendo más clínico, como sabe que el Reino Unido no tiene capacidad para imponer su voluntad a la Unión Europea, prefiere ir por libre que encerrarse a negociar 24/7 como hacen los noruegos y los suizos. No es que le guste o le deje de gustar, de hecho a él le importa todo lo demás (salvo el ser primer ministro) y si además, logra reducir la normativa europea y facilitarle la vida a los millonarios que le pagaron las vacaciones de navidad en el resort de las islas Mauricio (de a 40.000 libras por cabeza cada semana) pues mejor que mejor.
De momento está aplicando el truco más viejo del manual, prometer obras públicas en el norte, como hace cualquier presidente autonómico español