El Anticristo tendrá el respaldo de los falsos milagros.
Pablo en su segunda carta a los Tesalonicenses identifica al
Anticristo como
“el hombre de pecado”, “el descendiente de la perdición”, “el ánomos” (el hombre sin ley); el profeta Daniel, en sus visiones de los últimos tiempos le denomina “el devastador”, “el desolador”, y finalmente, San Juan en el Apocalipsis lo describe como la bestia que surge del mar y la bestia que surge de la tierra, que será su profeta.
Se cuestiona si el Anticristo será un movimiento o una persona. De acuerdo con la opinión de los Padres de la Iglesia de los primeros siglos, el Anticristo o bestia del mar es una persona humana concreta. Y si bien es cierto que han existido grandes movimientos anticrísticos, la persona del Anticristo será la cabeza de un gran movimiento anticrístico, y cuyo soporte jurídico será un
Nuevo Orden Mundial apoyado en un gobierno geopolíticamente dividido en
diez reinos o naciones del mundo.
He venido en nombre de mi Padre y no me recibísteis, más vendrá otro en su propio nombre y a ese sí lo recibiréis.” (Jn 5, 43). Entonces podemos decir que el momento cumbre de la historia mundana de los judíos, (que han sido los principales precursores y financiadores del Nuevo Orden Mundia), vendrá cuando el Anticristo desencadene sobre la Iglesia la peor persecución de todos los tiempos.
- El Anticristo será un falso remedo de Jesucristo, por lo que dará la impresión de ser bueno, de ser aparentemente virtuoso y santo y que hablará mucho de fraternidad y de humanismo, tratando de conquistarse a todos y a todo.
- El Anticristo – con el poder de Satanás – hará portentos tales que pasmará a los habitantes de la tierra. No serán verdaderos milagros, pues sólo Dios los hace, pero sí falsos milagros y prodigios engañosos.
- El Apocalipsis nos da ejemplos concretos de estos falsos milagros que hoy son muy posibles con la actual tecnología: “hacer bajar fuego del cielo”; “hacer hablar a la estatua de la bestia y el poder de esta estatua de quitar la vida a quien no la adore”. (Apoc. 13, 15).
Reinará tres años y medio o menos (Apoc 13, 5 y Daniel 7, 24). “y si aquellos días no fuesen acortados nadie se salvaría pero en atención a los elegidos se abreviarán aquellos días” (Mt 24, 22).
- No será quebrado por mano humana (Daniel 7, 25), sino que será aniquilado por el soplo de la boca del Señor y con la manifestación de Su Parusía. (II Tesalonicenses 2, 8), San Miguel Arcángel lo lanzará vivo al fuego del infierno (Apoc 20, 1-3).
- El Anticristo o bestia del mar tendrá un aliado que será el falso profeta que surge del mundo religioso y que se constituye en el principal promotor de una falsa Iglesia, indispensable esta para que pueda surgir el culto sacrílego al Anticristo.
- El reino del Anticristo
El reino del Anticristo – llegado el momento – será universal y totalitario; en este sentido, reducirá a la Iglesia a una tribulación cual nunca ha conocido, y hará imperar en su tiempo una especie de boicot económico biotecnológico: nadie que no tenga la marca de la bestia podrá realizar cualquier tipo de transacción comercial. Así lo confirma el Apocalipsis 13,18 “E hizo poner a todos, pequeños y grandes, una marca impresa en la mano derecha o en la frente a fin de que nadie pudiese comprar o vender si no estaba marcado con el nombre de la bestia o el número de su nombre. Aquí la sabiduría: quien tenga entendimiento calcule la cifra de la bestia, porque es cifra de hombre: su cifra es 666.”
En este sentido, el
El Anticristo no será rey hereditario, sino que subirá desde el suelo y alcanzará el poder mediante engaños y embelecos. Reinará apoyado en el Asia y sujetará a Occidente. Tendrá cuatro puntos concretos:
- Negará que Jesús es el salvador Dios (Jn 1, 2).
- Se erigirá como salvador absoluto de la humanidad (Jn 1, 5).
- Se divinizará (II Tesalonicenses 2).
- Suprimirá, combatirá o falsificará todas las demás religiones