Ya verán cuando el personal empiece a tener su propio bancolchon...
No va a funcionar, la deflación es inminente, la poca inflación que hay es por impuestos y energía
Quieren que el personal gaste pero ¿cómo? No hay demanda solvente y además con salarios bajos poco crédito van a tener
rebajas fiscales y así el personal tendrá más dinero disponible.
Pagar por prestar: el BCE ultima el andamiaje para los tipos negativos
La posibilidad de que los bancos cobren por prestarles dinero está más cerca. Un documento que acaba de publicar el BCE pone el andamiaje teórico para los tipos de interés negativos
Los
banqueros de Fráncfort comienzan ya a preparar el terreno para lanzar una auténtica
revolución en su política monetaria: la introducción de
tipos de interés negativos a escala masiva. Por lo tanto, avanzar por el mismo territorio poco explorado en el que se han adentrado en los últimos años, entre 2012 y 2016, países como
Suecia,
Dinamarca,
Suiza o
Japón, cuyo banco central fue pionero en esta estrategia a la desesperada para evitar el
riesgo de
deflación y asegurarse de que funciona la
transmisión de la política monetaria. Es decir, dar carta de naturaleza oficial a una especie de
'japonización' oficial de la economía.
El
documento técnico del Banco Central Europeo (BCE) está fechado el pasado viernes, 7 de junio, apenas 24 horas después de que en la reunión del consejo de gobierno del BCE
se discutiera ya de forma abierta (lo reconoció el propio
Draghi) la posibilidad de introducir tipos negativos en el
sistema financiero. Y su conclusión principal es que pagar por que el banco guarde el dinero de sus clientes puede ser una
buena solución.
Es más, el documento teórico, que ha sido construido a partir de
datos confidenciales procedentes de los
balances bancarios, sugiere que los bancos “más sólidos” de la zona del euro serán los principales beneficiarios. “Pensamos que la existencia de tipos de interés negativos no deteriora los balances bancarios si estos son
sólidos”, sostiene el documento.
El BCE, incluso, desmiente que se pueda materializar uno de los principales riesgos de los tipos negativos, que los clientes bancarios decidan
acumular efectivo para no tener que pagar al banco en el momento de depositar su liquidez. Por el contrario, lo que sostienen los economistas del banco central es que hay que descartar esa posibilidad, y, en concreto, aseguran que los bancos que ofrezcan a sus clientes tipos negativos tendrán
mayores probabilidades de incrementar su
cartera de créditos.
La inflación se hunde
Es decir, podrían prestar más dinero, lo que redundaría en mayor financiación de la economía, y, por lo tanto, menos probabilidades de caer en riesgo de deflación, que es el principal peligro a evitar. La tasa anual del
IPC armonizadoha caído hasta el 1,2%, mientras que la
subyacente, que elimina los componentes más erráticos como el
petróleo, los alimentos, el alcohol y el tabaco, se ha desplomado hasta el 0,8%.
Y es que, según el BCE, los tipos de interés negativos proporcionan mayores
estímulos a la economía, ya que reequilibran los activos del sistema bancario. En su opinión, los activos corrientes de los bancos que ofrecen tipos negativos ven aumentar su inversión en
activos tangibles e
intangibles, al tiempo que reducen sus tenencias de efectivo para evitar los costes asociados a la existencia de tipos negativos. “Nuestros resultados”, asegura ufano el informe, “
desafían la opinión generalizada de que la política monetaria convencional se vuelve no efectiva cuando las tasas de interés alcanzan el
límite inferior a cero”.
Para llegar a esta conclusión, los economistas del BCE recuerdan que periodos de bajos tipos de interés, como los actuales, coinciden con una elevada demanda de
activos seguros, y dado que los agentes económicos con
grandes tenencias de efectivo, como son las corporaciones, “no pueden cambiarse fácilmente a papel moneda, los bancos pueden responder a la demanda de activos seguros mediante el cobro de tasas de interés negativas sobre los depósitos”. EL BCE, de hecho, descarta que pueda producirse una reducción de los
depósitos bancarios en caso de que sobre por
custodiar la liquidez de sus clientes.
Balances bancarios
Lo que los economistas del BCE interpretan es que en la medida en que los depositantes tengan menos incentivos para acumular liquidez con bajo coste en los
balances bancarios, tenderán a invertir su dinero en activos tanto tangibles como no tangibles. Su esperanza es que, de esta manera, se estimulará la
actividad económica real e influirá en el comportamiento de los agentes económicos.
En suma, dice el estudio, los tipos de interés negativos surgen como un instrumento para revitalizar la
confianza de los inversores y depositantes en la economía, mejorando los mecanismos de transmisión de la política monetaria. De ahí, precisamente, que la clave de su introducción sería que la medida fuera 'entendida' por los mercados para que no se vea como un endurecimiento de las condiciones monetarias. Es decir, lo que toca ahora, después de tres años con tipos de interés a cero, es convencer a los mercados de la bondad de la nueva política monetaria una vez que el
andamiaje teórico ya está listo.
La introducción de tipos negativos, como se sabe, no es ninguna novedad en el caso del BCE, aunque haya sido de forma muy selectiva a través de la llamada
facilidad de depósito, que penaliza con el 0,40% a los bancos que colocan en Fráncfort sus
excedentes de liquidez, cuyo montante se situaría en torno a los 1,9 billones de euros, procedentes, principalmente, de
bancos alemanes y franceses. Se ha estimado que el coste para la banca de esta penalización para el conjunto del área del euro se situaría en unos
7.500 millones de euros al año.
De hecho, la existencia de tipos negativos afecta ya a alrededor del 5% de los depósitos totales y cerca del 20% de los depósitos corporativos en la zona del euro en su conjunto. Sin embargo, como aclara el banco central, en Alemania, los
depósitos remunerados por debajo de cero representan el 15% del total de depósitos y alrededor del 50% de depósitos de empresas, lo que reflejaría que los efectos de esta política monetaria son ya muy relevantes. Ahora viene la artillería pesada.
Pagar por prestar: el BCE ultima el andamiaje para los tipos negativos