Eurozona, PMI y pronóstico del PIB
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Contracción del PMI manufacturero en Alemania
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El PIB manufacturero en tendencia alcista de 2015 a finales de 2017, cuando se empezó a poner fechas de fin del QE.
Pero es que ahora está desbarrando de muy mala manera... puff a ver los que nos cuentan los del BCE la próxima reunión.
Balla, la reunión era hoy ...
Madrid 24 ENE 2019 - 14:36 CET
EL BCE no se ha movido hoy de la hoja de ruta marcad en la pasada reunión de diciembre, en la que confirmó el final de las compras netas de deuda. La institución ha mantenido sin cambios los tipos de interés de referencia en el 0% y el de la facilidad de depósito en el -0,4% y ha reiterado que los tipos se mantendrán en el nivel actual hasta el menos pasado el verano de este año. “O durante el tiempo necesario para asegurar la continuación de la convergencia sostenida de la inflación hacia niveles inferiores, aunque próximos, al 2 % a medio plazo”, según reza el comunicado emitido hoy tras la reunión celebrada por el consejo de gobierno.
El BCE recuerda además que se mantiene la reinversión de los vencimientos de la deuda en balance y que esta medida se prolongará durante un tiempo prolongado después de que empiecen a subir los tipos de interés, lo que garantiza la extensión de las medidas de liquidez.
La primera reunión del año del BCE llega marcada por las continuadas señales de desaceleración de la economía de la zona euro. El presidente del BCE ha reconocido que la situación económica es "más débil de lo esperado" y que las incertidumbres persisten, en especial por factores geopolíticos y por la amenaza del proteccionismo. "La perspectiva para el crecimiento de la zona euro se mueve a la baja" para el corto plazo, ha reconocido Draghi, que ha apuntado además al aumento de la volatilidad y a las incertidumbres en los mercados emergentes. Ha añadido además que un estímulo monetario significativo sigue siendo necesario para cumplir con el objetivo de aproximar la inflación al objetivo del 2%.
El presidente del BCE ha insistido una vez más en la necesidad de mantener la disciplina fiscal, en especial en los países con mayores niveles de deuda, y en avanzar en la unión bancaria para hacer la zona euro más resistente.
Draghi ha asegurado que no se han debatido nuevas decisiones de política monetaria en la reunión de hoy, tampoco una nueva ronda de financiación TLTRO, y que
el encuentro ha estado centrado en el análisis de la situación, en cuánto puede durar el menor crecimiento económico de la zona euro. Ha añadido además que ha habido unanimidad en la apreciación de un mayor riesgo para el crecimiento y en sus motivos. El presidente del BCE ha señalado que hay "una larga lista de factores" que pueden influir en el crecimiento más allá del corto plazo. Ha citado el Brexit, la amenaza proteccionista, la desaceleración en China o los problemas de la industria automovilística alemana ante el riesgo de aranceles.
Draghi ha emplazado de hecho a marzo, cuando presentará nuevas previsiones de crecimiento e inflación, para dar conclusiones sobre la valoración del momento actual y
ha señalado que el consejo de gobierno del BCE se ha dado tiempo para analizar todas las incertidumbres que hay ahora sobre la mesa. El objetivo es saber cuál será la persistencia de los factores que ahora pesan a la baja sobre el crecimiento europeo. Draghi ha recordado además que el BCE sigue tiendo recursos para hacer frente a cualquier eventualidad, a pesar de que los tipos estén en el 0%.
En cualquier caso, ha querido puntualizar que el sistema financiero europeo es ahora mucho más fuerte que en la crisis de 2008, salvo casos puntuales. El presidente del BCE ha insistido también en que los estímulos monetarios, que han provocado un entorno de tipos de mercado negativo, han tenido un efecto positivo sobre la recuperación económica de la zona euro que compensa a la banca de forma sobrada por el impacto desfavorable que tienen sobre sus márgenes de negocio. Y ha advertido que el problema de rentabilidad de la banca de la zona euro se explica principalmente por los costes y los activos tóxicos en balance, más que por los bajos tipos de interés.
Preguntado por BBVA y por el escándalo de espionaje por los servicios contratados por el expresidente Francisco González al excomisario Villajero para evitar una toma de control por parte de la constructora Sacyr, Draghi ha preferido ceder la palabra al vicepresidente Luis de Guindos. Este ha señalado que el BCE espera a las conclusiones de la investigación interna que ha puesto en marcha el banco y de la que espera información lo antes posible.
El propio Draghi ya reconoció el pasado 15 de diciembre en su discurso ante el Parlamento Europeo que "la economía está más débil de lo esperado" y que "no hay espacio para la complacencia". Ya en diciembre revisó ligeramente a la baja su previsión de crecimiento para la zona euro en 2018 y 2019 y los indicadores económicos conocidos en lo que va de año no invitan a esperar novedades en el complicado proceso de normalización monetaria del BCE.
De hecho, el mercado ya descontaba que Draghi lanzaría un mensaje de compromiso con la necesidad de continuar con los estímulos monetarios y que dejará para la reunión de marzo el anuncio de una actualización de las previsiones macroeconómicas, sin cambios en su guión actual de que una subida de tipos no llegaría hasta pasado el verano, como pronto.
Los últimos indicadores macroeconómicos provocan que la mayoría de inversores ni siquiera vea la subida de tipos en la zona euro para este año. Según apuntan los futuros sobre tipos de interés la probabilidad de que suban en la reunión de diciembre es del 44%, mientras que esa opción se rebaja al 28% para la reunión de octubre.
Los expertos sí esperaban en cambio que Draghi anuncie hoy alguna medida relativa a la extensión de las líneas de financiación vinculada al crédito TLTRO. La última de estas subastas ilimitadas de liquidez se realizó en marzo de 2017 y si bien los bancos no deben empezar a devolverlas hasta 2020, a partir de julio de este año las entidades que no reembolsen de forma anticipada esa financiación comenzarán a verse penalizadas en sus ratios de liquidez. Esa necesidad generalizada de obtener financiación con la que afrontar el vencimiento de las líneas TLTRO, en un momento de repliegue de estímulos monetarios, puede endurecer el coste de financiación de los bancos, ante lo que los expertos esperan un gesto de alivio del BCE hacia el sector financiero.