Los españoles ya no quieren trabajar en la empresa privada, quieren ser funcionarios

España no es un país de camareros, es un país de funcionarios. Actualmente hay más de 3.2 millones de empleados públicos a los que quieren unirse muchos más y de momento solo hay un ganador de este cambio de tendencia, las empresas y profesores dedicados a la formación para opositores, que han experimentado un inesperado boom que les ha dejado sin plazas.

El perfil, parado o a punto de serlo, entre unos 25 y 40 años (el tiempo suficiente para haber perdido la fe en la empresa española), en muchos casos licenciado, tal vez incluso con algún máster, y que tal vez haya vuelto a vivir con sus padres tras haberse independizado. Ni siquiera se trata ya de paro juvenil, sino de la decepción del posadolescente a punto de cumplir los 40.

Lo debatimos en el foro. y esto es lo que comenta un forero.

Siempre me acordaré de mis primeras entrevistas de trabajo, tíos prepotentes que no ofrecían prácticamente nada y requerian sumisión total. Y mis primeros trabajos, horas extras larguísimas sin pagar, contratos leoninos, nepotismo y encima nos recordaban continuamente lo agradecidos que debíamos estar y la larga cola de gente en el paro que había dispuesta a sustituirnos.

Año y medio estudiando para unas oposiciones, sin academia. No hace falta, al menos que seas un inconstante. Y ya llevo, pese a algunos de este foro casi 25 años de funcionario.

El problema de este país no son sus trabajadores, son sus mierda empresarios.

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