Para bien o para mal el Hospital Isabel Zendal es el icono de la lucha madrileña contra el COVID19 y también es la mayor apuesta política de la presidenta Isabel Ayuso sobre la que hay una presión mediática que no padecen otros presidentes autonómicos.
Así que del éxito o fracaso del Zendal parece que depende el futuro de Ayuso. En El Mundo se han hecho eco de una campaña de sabotajes diarios contra el hospital.
Cables desenchufados y cortados, puertas rotas, interruptores partidos, sistemas de ventilación desconectados, robos de piezas y dispositivos y en taquillas… las instalaciones del Hospital Enfermera Isabel Zendal están sufriendo sabotajes diarios en los dos pabellones en los que se atiende a enfermos covid-19, según informa El Mundo. Como es evidente, estos destrozos afectan al desarrollo del trabajo de los sanitarios y han provocado que, durante algún tiempo, zonas concretas se hayan quedado sin agua caliente o calefacción.
Por ello, la dirección del hospital ha contratado más vigilantes: ya hay 17 personas que se dedican a la custodia de los pabellones durante las 24 horas, y que han recibido además la orden de hacer rondas frecuentes y concretas en esos enclaves del hospital donde más sabotajes se producen.
Y como no podía ser menos, en el foro están esperando la crítica de estos ataque por parte de los defensores de la sanidad pública.
Y como bien comenta un forero.
Mejor gastar 116 millones en publicidad institucional que 100 en un hospital en mitad de una pandemia, verdad??
