Desde la izquierda se nos vende constantemente que en España se pagan pocos impuestos y hay que subirlos, incluso desde el gobierno ayer mismo abogaban por subir los de patrimonio y sucesiones pero la realidad es que nuestro país es un infierno fiscal cada vez más caliente. Como siempre, el diablo está en los detalles y no es lo mismo la presión fiscal que el esfuerzo fisca, por ejemplo Dinamarca tiene una presión fiscal de (45,4%), mientras que en España es del 35.7% pero el esfuerzo fiscal exigido a los españoles es mucho más elevado, el cuarto más alto de los países desarrollados, ya que los daneses tienen una renta per cápita de 51.600 euros anuales mientras que la renta per cápita española es menos de la mitad (24.000).
Presión fiscal y esfuerzo fiscal son dos conceptos diferentes y esto permite que los países nórdicos, considerados como paradigma del Estado del Bienestar, donde pese a la alta presión fiscal que tienen exigen un esfuerzo fiscal a sus contribuyentes mucho menor que España
