Tristemente es un caso bastante común el de las hijas que solo ven a su padre para pedirle dinero. En este caso lo raro ha sido que la justicia ha dado la razón al padre y una vez que las hijas han cumplido la mayoría de edad el juez ha entendido que ese desapego consciente y voluntario por parte de ellas es motivo más que suficiente para modificar las medidas pactadas en el divorcio y por tanto el padre dejará de pagar la pensión alimenticia de 757€.
El abogado insiste en que el padre, no sólo ha cumplido con su obligación en lo referente a la pensión, sino que ha tratado de forma insistente de retomar la relación con sus hijas, que lo han tratado, añade, como si fuera un «cajero automático». No sólo han ignorado a su padre, sino que el rechazo se hizo extensivo a toda la familia paterna.
