Esto sí que no nos lo esperábamos, Manuela Carmena, la alcaldesa que prácticamente nació del movimiento okupa y antisistema confiesa el infierno que ha pasado… con los okupas. Concretamente unos jóvenes que se quedaron con una vivienda cerca de su chalet en el entorno de la cotizada calle de Arturo Soria en la capital y recientemente ha comentado en la radio que «cerca de mi casa hubo un grupo de jóvenes que ocuparon un chalet y estaban vinculados a actividades ilegales». «No sabéis la cantidad de problemas que se causó en el vecindario. Un desastre». «Montaron allí como una especie de pensión irregular» «No sabéis la cantidad de problemas que se causaron en el vecindario». «El destrozo que se produjo en aquel chalé fue tremendo. En su día el Estado tendrá que subastarlo. En fin, un desastre», lamenta. Parece que por fin se ha dado cuenta del problema que generan los okupas.
