Ya que los franceses vienen a emborracharse a España, los españoles tendremos que irnos a tomar el sol a la República Dominicana. A este nivel de absurdez hemos llegado en el que uno no puede cuidar de sus padres en el pueblo pero puede irse de vacaciones a la otra punta del mundo. Y en este entorno en el que muchos ya están cansados de estar encerrados, es normal que algunos huyan a donde la ley les deje.
“Nos obligan a arriesgarnos y a irnos fuera para tener unos días de vacaciones, en mi familia lo hemos pasado y, además, yo estoy vacunada”, explica a LA RAZÓN Isabel. Asegura que ella llamó a la Policía Nacional para confirmar que podrá salir de viaje a través del aeropuerto de Barajas y que el agente “me vino a decir que hay un vacío legal, porque ni está prohibido, ni está permitido” en la resolución del BOE. Según ella, el policía le advirtió de que si viajara sería bajo su “responsabilidad individual”, a lo que respondió que “me siento cubierta porque todos tenemos anticuerpos”.
