Había un contertulio radiofónico que siempre decía que «lo que es bueno para El Corte Inglés es bueno para España» tomando a la cadena de grandes almacenes como el termómetro de la economía del país. Siguiendo ese símil podríamos decir que ahora España está en la UCI.
El Corte Inglés mantiene su propuesta a los sindicatos de una indemnización para las salidas, tanto voluntarias como forzosas, dentro de su plan de ajuste de plantilla de 25 días, con un límite máximo de 15 mensualidades, y abre la salida de forma voluntaria a todo el personal, según han informado los sindicatos tras la quinta reunión de la mesa negociadora.
Pocos síntomas empresariales hay peores que el de una empresa que quiere deshacerse de sus empleados y es que El corte Inglés lleva demasiados años sin encontrar una estrategia acorde con los cambios que vivimos.
