Algo mal se ha debido hacer en España cuando según la OCDE ha sufrido el mayor colapso económico derivado de la pandemia. El PIB de nuestro país se derrumbó un 11% y supera la caída de cualquiera de las grandes economías de la Eurozona así como otras muy dañadas como la de Sudáfrica (-7,2%), México (-8,5%) e incluso del 10% que se hundió la maltrecha economía de Argentina. La única noticia positiva es que a más caída, se espera más recuperación y enel caso concreto de la economía española, el organismo dirigido por Ángel Gurría prevé un repunte del 5,7% en 2021 y del 4,8% en 2022.
Lamentablemente las caídas son reales y la recuperación solo una previsión, por otro lado una caída del 10% no se compensa con una subida del 10%…


España se ha modernizado muy poco, en términos de actividad económica, en los últimos 50 años. Siguen vigentes muchas normativas proteccionistas que se inventaron en el franquismo, en concreto, toda la normativa laboral. El cumplimiento de esa normativa genera un incremento de costos. La burocratización extrema, y el incremento del gasto público han reducido más la competitividad del país. Si a eso se le añade que una parte creciente de la economía está centrada en sectores de baja productividad y bajo valor añadido (hostelería en general y turismo) no es de extrañar que las cosas vayan mal…