Cuando hablamos de inflación solemos mirar a países como Argentina, Zimbabwe o Venezuela que tienen la mala costumbre de arreglar las cosas imprimiendo dinero pero el problema mundial es que se ha intentado paliar la crisis provocada por la pandemia imprimiendo muchísimo dinero de una manera algo creativa y eso es algo que tarde o temprano terminará reflejándose en los precios. Parece que nadie quiere hablar de ello, pero está a la vuelta de la esquina.
Tal y como comenta Bloomberg, los precios mundiales de los alimentos están subiendo y el momento no podría ser peor.
En Indonesia, el tofu es un 30% más caro que en diciembre. En Brasil, el precio de los frijoles tortuga de base local aumentó un 54% en comparación con enero pasado. En Rusia, los consumidores están pagando un 61% más por el azúcar que hace un año. Si los precios continúan aumentando así, es solo cuestión de tiempo antes de que veamos disturbios alimentarios generalizados en todo el mundo.
Lo comenta muy bien un forero aquí.
Y como bien recuerda otro.
Cuando hitler fue votado una barra de pan valía un millón de marcos
cuidado pues
