
Cada vez más familias ayudan a sus hijos con dinero para la entrada del piso. El problema llega cuando ese ingreso se hace “a pelo”, como una simple transferencia. Hacienda lo está mirando con lupa y puede tratarlo como donación no declarada, con liquidación del impuesto, recargos e intereses que pueden superar los 9.000 euros.
La advertencia es clara: si envías dinero sin documentar, te arriesgas a una carta de la Agencia Tributaria. Y sí, hablamos de operaciones muy habituales en España, donde el precio de la vivienda y las hipotecas empujan a muchos padres a echar una mano.
Préstamo o donación: por qué importa
Si es un préstamo, debe constar que habrá devolución (con o sin intereses). Legalmente encaja en transmisiones patrimoniales onerosas y va por modelo 600. Está exento, pero hay que presentarlo para que quede rastro y no lo confundan con una donación. Conviene firmar un contrato privado con importe, plazo y forma de pago, y guardar pruebas de los abonos de devolución.
Si es donación, es un regalo y hay que pagar el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones. Lo sensato: escritura ante notario y autoliquidación en 30 días. Muchas comunidades aplican reducciones fuertes entre padres e hijos; si haces bien la escritura y presentas a tiempo, el coste puede ser muy bajo. El disgusto viene cuando solo haces la transferencia: Hacienda puede reclamar el impuesto, sumarle recargos e intereses y sancionar. Hay casos en los que la broma roza o supera los 7.000–9.000 euros.
Cómo se formaliza un préstamo familiar
- Contrato por escrito con cantidad, calendario de pagos y, si no hay intereses, dejarlo indicado.
- Presentar modelo 600 (exento, pero obligatorio para que conste).
- Guardar justificantes de cada devolución.
- No hay tope legal al dinero prestado, pero cuanto mayor sea, más cuidado con la trazabilidad.
¿Y si no se devuelve?
En teoría tocaría reclamar por la vía civil. En la práctica, muchas familias lo dejan pasar… y Hacienda puede interpretar que aquello no era un préstamo, sino una donación encubierta.
Hipoteca y compra de vivienda: lo que se juega una familia media
Si tus hijos van a firmar una hipoteca variable (Euríbor + diferencial) y tú pones parte de la entrada, el banco no suele poner pegas al origen del dinero si está bien documentado. Si no lo está, el problema no será el banco, será Hacienda. Con lo que cuesta llenar el carrito y pagar la cuota cada mes, lo último que necesitas es una liquidación inesperada por no haber pasado por notaría o no presentar un formulario.
Un apunte político que nadie explica en rueda de prensa
El Gobierno presume de apoyar a los jóvenes para comprar, pero luego la Agencia Tributaria estrecha el cerco sobre la ayuda familiar más común. ¿Tanto costaba un trámite claro y único para estos casos, sin laberintos autonómicos y sin sustos a posteriori?
Consejo práctico, sin rodeos
Antes de enviar el dinero, decidid si será préstamo o donación; ponedlo negro sobre blanco, cumplid plazos y modelos, y guardad todo. Es más barato una visita al notario que una sanción.
