Vienen tiempos duros y lo que iba a ser una inflación pasajera va camino de convertirse casi una hiperinfación, el peor de los males económicos que puede azotar a un país.
El presidente del Gobierno ha dibujado este miércoles un panorama económico desolador para España como consecuencia de la invasión de Rusia sobre Ucrania, admitiendo que entraremos en una nueva ralentización. En detalle, Pedro Sánchez ha hablado del impacto que tendrá sobre la macroeconomía, las empresas, las familias, las exportaciones, importaciones, el turismo o el precio de la energía.
En su discurso, y sin demasiados detalles, el presidente ha ofrecido a los agentes sociales un «gran acuerdo» de rentas con el objetivo -ha señalado- de evitar caer en una espiral inflacionaria que «mine el poder de compra de las familias y ponga en riesgo la recuperación económica». Además de incluir a Rusia en la lista negra de los paraísos fiscales.
Aprovechando que el Dniéper pasa por Valladolid
