La invasión de Rusia en Ucrania parece imparable y pese a todo el esfuerzo diplomático que se está realizando Putin lo tiene claro. «No habrá vencedores» si estalla una guerra entre Rusia y la OTAN, ha afirmado el presidente ruso, Vladímir Putin, antes de recordar que Rusia cuenta con un potente «arsenal nuclear». «Si estalla una guerra, no habrá vencedores. No les dará tiempo ni a parpadear«, ha dicho el máximo mandatario ruso durante una rueda de prensa conjunta en el Kremlin tras más de cinco horas de negociaciones con su homólogo francés, Emmanuel Macron.
Obvio, no se puede humillar a una superpotencia nuclear y no esperar a las consecuencias.Mientras las élites occidentales estaban ocupadas destruyendo a sus propios pueblos, economías y naciones en pos de un dominio global, parece que el Sr. Putin optó por un perfil bajo y ha hecho sus deberes. Esta no es la Rusia del hundimiento del Kursk, ni la que tuvo que comerse los cojones en la guerra otánica de Serbia.Occidente, después de autodestruirse para poder construir su orden global, quizás no está a la altura de este reto. Y eso no es culpa de Putin.
Somos dominados por psicópatas, como sociedad damos entre asco y pena. Quien sabe, quizás el péndulo está variando.
