Tenemos asumido que en el conflicto de Rusia-Ucrania, Rusia es la mala que quiere invadir a su país vecino. Esa es la información que tenemos y la que a priori parece la más probable. En este sentido, la OTAN son los buenos y Rusia la mala. ¿Y si no fuese todo tan sencillo?
Veamos unos datos que se debaten en el foro y podrían hacernos cambiar de opinión.
1. EEUU quiere entrar en el mercado europeo del gas con su gas licuado.
2. EEUU hace mimos a Ucrania para que entre en OTAN y deje de pasar gas ruso.
3. EEUU presiona a la UE para que no abra la espita del gas ruso del norte, vía Alemania.
4. Todos los medios pintan el asunto como si Putin fuera un chulo arrogante que se ha levantado un día con ganas de invadir un país. Lo llaman guerra híbrida, y una de sus claves es la total desinformación en los medios.
Esto es la guerra del gas, ni más ni menos. EEUU queriendo meter su gas en Europa e intentando desplazar a Rusia, su principal competidor. EEUU es el mayor productor de gas del mundo y un gran porcentaje lo extrae mediante fracking.
El gas licuado ocupa 600 veces menos volumen que el natural. Con unos 360 buques/año, EEUU iguala la capacidad del gasoducto Nord Stream II Rusia-Alemania.
Obviamente es mucho más costoso licuar y transportar en buques. Y esa es precisamente la razón por la que EEUU pretende desplazar a su competidor con otras artes ajenas al mercado. Porque con el precio no puede competir.
Que esto es una guerra económica en la que el botín somos los europeos lo saben hasta los marcianos.
