Cáritas ha publicado este martes un demoledor informe sobre los efectos sociales que han provocado los casi dos años de pandemia del COVID-19 en España.
Las cifras hablan por sí solas: 11 millones de personas en exclusión social, 2,5 millones más que en 2018, la cifra más elevada registrada en España desde 2007.
El “shock sin precedentes” del que alerta Cáritas ha sido mucho más que económico. La pandemia ha deteriorado las relaciones personales y ha constatado que los cuidados siguen recayendo en las mujeres. Esta crisis ha agravado la brecha de género. El informe, realizado tras una encuesta a más de 7.000 personas, analiza la exclusión social desde múltiples perspectivas. Los expertos estudian 37 indicadores divididos en ocho dimensiones, que van desde el empleo hasta la educación o el conflicto social. Si ninguna de ellas se ve afectada, se está en “integración plena”. Si al menos cinco lo están, la exclusión social es severa, según este baremo. Es el caso de más de seis millones de personas en España, dos más que en 2018, la edición anterior del informe.
Que aguanten un poco, que ya llega el bono cultural
