Hubo una época en que el sueldo común era de unas 120.000 pesetas (720€) y en los que además de poder pagar la hipoteca podías llenar la nevera con los mejores productos. Cierto es que no había móviles, que los ordenadores costaban varios sueldos mensuales y que las televisiones tenían como mucho 21 pulgadas, pero el resto, lo que no es tecnología era muchísimo más barato. Veamos un catálogo de 1985





