Todo el mundo se pelea por el «dinero caído del cielo» de las ayudas europeas para la recuperación y entre todas las urgencias hay una que destaca sobre todos, la sedes de los principales sindicatos. En concreto tienen más de medio millar de inmuebles que hay que mantener y para ello el gobierno les da nada menos que 100 millones de euros.
El pasado martes el departamento que dirige Yolanda Díaz pidió autorización al Consejo de Ministros para fijar los límites para adquirir compromisos de gasto en la partida «transición energética. Mecanismo de Recuperación y Resiliencia», sin dotación inicial en 2021, para los ejercicios de 2022 y 2023. Para el primero el Gobierno aprobó una partida de 9.492.000 y para el segundo año, 88.740.000. En total, cerca de cien millones.
