La lucha contra el cambio climático no va a ser precisamente barata y la pagaremos los de siempre. Buena muestra de ello es la nueva ley que se pretende sacar adelante mediante la cual en 2023 no podrán circular por el centro de las ciudades los automóviles de combustión. Ello afectará a las poblaciones españolas de más de 50.000 habitantes. Si resides en alguna de las 149 que superan ese límite deberías prestar atención. El ejecutivo central se marca como fecha límite finales de 2022 para que entre en vigor esta nueva regla. Es la Ley del Cambio Climático y traerá restricciones.
Que más de la mitad de los españoles pudieran verse obligados a revisar su medio privado de locomoción convierte la situación en digna de ser tenida en cuenta. Los que posean coches contaminantes tendrán que ir pensando en la posibilidad de un cambio que, aunque todos pudiéramos pensar que sería a medio o largo plazo, nos queda más cerca de lo que parece.
Lo que está claro es que al final esta fiesta la pagarán los conductores o bien con un nuevo coche (y pagando el impuesto de matriculación) o bien mediante subidas en los combustibles.
No aceptaría un coche eléctrico ni regalado:
-Obsolescencia programada.
-Combustible más caro
-No tengo donde cargarlo
-Inconvenientes para su recarga y autonomía por todos los lados.
-Ventajas ninguna excepto «emisión 0» claro emisión 0 de Co2 por el tubo de escape, ya se quema carbón en la central térmica para producir la electricidad
